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Última actualización: 15/7/2019
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Garon JR, Orenstein WA. A worldwide shift in polio vaccines for routine immunisation
The Lancet (Lancet)
12 de diciembre 2015
Volumen 386 nº 10011 página(s) 2375-7

En 1988, cuando la OMS se planteó la erradicación de la poliomielitis, ocurrían unos 350.000 casos anuales de poliomielitis, y 125 países eran considerados endémicos. En 2015 sólo se han detectado 39 casos en dos países.

En la actualidad sólo se ha detectado el poliovirus de tipo 1 circulante. El último brote causado por poliovirus natural de tipo 2 ocurrió en 1999. Desde 2012 no se detecta poliovirus de tipo 3 circulante.

A pesar de la disminución del número de casos de poliomielitis, siguen ocurriendo casos de parálisis inducida por virus de la vacuna oral (VO), como la poliomielitis paralítica asociada a la vacuna (VAPP) y siguen detectándose poliovirus circulantes derivados de la vacuna (cVDPV), aunque raramente. Por lo tanto, para librar totalmente al mundo de poliomielitis se deben erradicar los tres tipos de poliovirus naturales y se debe detener el uso de la VO.

El Plan Estratégico de Erradicación de la Poliomielitis 2013-2018 subraya las acciones clave a realizar. Se espera que todos los países introduzcan por lo menos una dosis de la vacuna de poliovirus inactivados (VPI) en los calendarios de vacunación a finales de 2015. En abril de 2016 se modificará el tipo de vacuna oral de los calendarios de vacunación mediante una acción global sincronizada, para pasar de la VO trivalente (con los tres serotipos) a una VO bivalente sólo con los serotipos 1 y 3. Si se certifica la erradicación mundial, se detendrán todas las vacunaciones por vía oral con los tipos 1 y 3. Aunque el tipo 2 ya no se encuentra de manera natural, el componente de tipo 2 de la VO ha causado 683 casos de cVDPV desde el 2000, y un 26% a 31% de los 300 a 500 casos anuales de VAPP que ocurren anualmente.

Se ha puesto asimismo en marcha un plan para la destrucción de todos los virus de tipo 2 existentes (en laboratorios de investigación o de fabricación) o para garantizar que no sean liberados (en 2002-03 un escape de virus produjo un brote en el norte de India). Por lo tanto, se administrará la vacuna trivalente de poliovirus inactivados (VPI) a las 14 semanas de edad para reducir los riesgos asociados al cese del componente de tipo 2 en la VO al pasar de la trivalente a la bivalente, permitir la interrupción de la transmisión con el uso de la VO monovalente si ocurre un brote, y potenciar todavía más la inmunidad frente a los tipos 1 y 3, lo que acelerará la erradicación. La rapidez de la introducción de la VPI y la sincronización global del cambio de la trivalente a la bivalente constituyen un hito histórico sin precedentes.

La adición de una dosis de VPI a un calendario de VO bivalente induce una excelente inmunidad frente a los poliovirus 1 y 3. La inmunidad frente al tipo 3 3s mejorada con una VO bivalente y una dosis de VPI, comparado con la pauta estándar de cuatro dosis de VPO trivalente comenzando al nacer. Además, los resultados del ensayo clínico de Sutter et al-99767 indican que una dosis única de VPI induce seroconversión frente al poliovirus de tipo 2 3n un 69% de los receptores, y casi todos los que no seroconvierten son estimulados, tal como muestra la inducción de formación de anticuerpos en los 7 días siguientes a una segunda dosis de VPI.

No se sabe con certeza si los niños estimulados resultan protegidos de poliomielitis, pero si reapareciera el poliovirus de tipo 2, se podría obtener inmunidad protectora con mayor rapidez en una actuación de vacunación frente a un brote, que si se usaran vacunas de tipo 2 en una población totalmente virgen. La duración de la inmunidad conferida por una o por dos dosis de VPI no fue evaluada, y esta sigue siendo una pregunta importante.

El principal factor de riesgo para la aparición de poliovirus derivados de la vacuna es una baja inmunización de la población y la acumulación de personas susceptibles, sobre todo de susceptibles al tipo 2. Aunque el riesgo es mínimo, circunstancias que pueden darse durante el cambio de la VO trivalente a la bivalente podrían incrementar el riesgo de aparición de estos brotes por poliovirus derivados de la vacuna si en algunas zonas se sigue usando la vacuna trivalente y en otras se comienza a usar la bivalente. De ahí que detener el uso de todas las vacunas trivalentes en dos semanas tenga una importancia crucial. La combinación de la VPI con la VO es la clave para asegurar un mundo libre de poliomielitis a las futuras generaciones.
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