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Última actualización: 21/10/2020
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Ballantyne JC, Sullivan MD. Intensity of chronic pain - The wrong metric?
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
26 de noviembre 2015
Volumen 373 nº 22 página(s) 2098-9

Este artículo sobre el dolor crónico y su tratamiento está sobre todo centrado en las causas y las posibles soluciones a la epidemia de mortalidad por intoxicación por analgésicos opiáceos en EEUU.

Además, contiene algunas ideas de gran interés, de las que se reproducen dos a continuación:

En pacientes con dolor crónico las puntuaciones de intensidad del dolor no reflejan necesariamente el grado de lesión hística ni la intensidad sentida del dolor. La intensidad del dolor crónico no se puede predecir de manera fiable a partir de la extensión o la gravedad de la lesión hística, porque el dolor crónico no es determinado principalmente por estímulos nociceptivos. Los estudios funcionales de neuroimagen y otros estudios clínicos prospectivos han demostrado que lo que se siente como el mismo dolor está inicialmente asociado a regiones cerebrales que participan en las emociones y las recompensas. Así, a lo largo del tiempo, la intensidad del dolor se va desligando de la nocicepción y al mismo tiempo se liga a factores emocionales y psicosociales.

“Proponemos que en la evaluación del éxito del tratamiento del dolor crónico, la intensidad del dolor no es la mejor variable a medir. Cuando el dolor es crónico, su intensidad no es una medida sencilla de algo que puede ser reparado con facilidad. Para definir el dolor de una persona e informar su tratamiento multimodal, son necesarias múltiples medidas de las complejas causas y consecuencias del dolor. Sin embargo, ningún resumen cuantitativo de estas medidas capturará de manera suficiente la carga de dolor o el significado del dolor crónico en un paciente dado. En esta situación, nada es más revelador o terapéutico que una conversación entre paciente y clínico, lo que le permite al paciente ser escuchado y al clínico apreciar las experiencias del paciente y ofrecer empatía, ánimo, consejo y esperanza”.