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Última actualización: 20/11/2018
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Monte AA, Zane RD, Heard KJ. The implications of marijuana legalization in Colorado
Journal of the American Medical Association (JAMA)
20 de enero 2015
Volumen 313 nº 3 página(s) 241-2

La legalización del consumo de cannabis en el estado de Colorado ha tenido efectos complejos sobre la salud de sus ciudadanos. En este artículo se comentan la historia de las normativas sobre cannabis en este estado y los efectos esperados e inesperados que ha tenido su mayor disponibilidad.

Legalización del uso médico de cannabis en Colorado.

En noviembre de 2000 se modificó la constitución del estado, con el fin de permitir el consumo de cannabis médico a pacientes con “patologías médicas crónicas debilitantes”. Hasta entonces muy pocos pacientes usaban cannabis, pero en octubre de 2009 el fiscal general de EEUU distribuyó nuevas indicaciones para la persecución de la posesión y consumo de cannabis y cedió la competencia de su aplicación a los estados. La combinación de una legislación local permisiva unida a la modificación de la normativa federal liberalizó efectivamente la venta y consumo de cannabis en el estado. Cualquier persona con una de las patologías indicadas en la ley de Colorado podía obtener un permiso indefinido para el uso médico de cannabis; el número de permisos aumentó de 4.819 en diciembre de 2008 a 116.287 en septiembre de 2014.

En noviembre de 2012 la enmienda 64, que legalizó la venta al por menor, la compra y la posesión de cannabis a los residentes en el estado y visitantes de más de 21 años fue aprobada por un 55% de los votantes. En el año siguiente se trabajó para determinar los impuestos, la normativa de dispensación y las implicaciones sanitarias de la legalización. Las ventas al por menor se iniciaron el 1 de enero de 2014.

Implicaciones sanitarias

Se ha registrado un aumento del número de visitas a servicios de urgencias por intoxicación por cannabis, “aunque este incremento es difícil de cuantificar”. El servicio d urgencias de la Universidad de Colorado visita a unos 2.000 pacientes por semana; cada semana entre 1 y 2 casos son de intoxicación por cannabis.

Uso médico de cannabis

Se están iniciando varios ensayos clínicos sobre cannabidiol en el tratamiento de trastornos convulsivos (ClinicalTrials.gov, ensayos con los números NCT02224690, NCT02224560, NCT02224703, NCT02091375, NCT02224573).

El cannabis parece tener efectos antiinflamatorios y podría ser eficaz en el tratamiento de enfermedades inflamatorias intestinales.

Además, tiene un margen terapéutico mucho más amplio que el de los opiáceos para el tratamiento del dolor. Un reciente estudio observacional registró un menor número de muertes por intoxicación por opiáceos en los estados de EEUU que han liberalizado el cannabis.

“No obstante, es poco probable que el cannabis sea eficaz en todas las patologías incluidas en la legislación estatal.”

Efectos indeseados

En los últimos dos años se han registrado 31 ingresos en una unidad de quemados por quemaduras, en ocasiones de hasta 70% de la superficie corporal, en la mayoría de los casos ocurridas durante la extracción de THC de la planta con disolventes como gas butano.

También se han registrado casos de síndrome de vómito cíclico, con dolor abdominal intenso, vómitos y diaforesis, que a menudo se alivian con duchas calientes. En un pequeño estudio en el área de Denver se registró un aumento de las visitas a urgencias por esta causa, de 41 por 113.262 a 87 por 125.095. También se han registrado 14 casos de intoxicación infantil, en la mayoría de los casos por productos ingeridos por vía oral.

El cannabis fumado produce efectos inmediatos y las concentraciones máximas en sangre se registran entre 30 y 90 minutos; es eliminado en 4 h desde el momento de su consumo. Por el contrario, el THC ingerido por vía oral no da concentraciones activas hasta pasados 30 minutos, y concentraciones máximas al cabo de unas 3 h; es eliminado en unas 12 h.

Los autores concluyen que aunque en Colorado muchos consumidores se han beneficiado de la legalización del cannabis, también se han registrado efectos perjudiciales sobre la salud. Los riesgos de su consumo deben ser comunicados de manera consistente a través de profesionales de salud, sobre todo en relación con los productos para ingestión oral, que plantean riesgos especiales para adultos y niños. Añaden que en último término es necesaria más investigación para cuantificar los efectos beneficiosos y los perjudiciales, de modo que los profesionales de salud puedan comunicar mejor con los usuarios, tanto los que lo son por razones médicas como por razones recreativas.