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Última actualización: 18/9/2019
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Anónimo. Lésions de la muqueuse oesophagienne d'origine médicamenteuse
La Revue Prescrire (Prescrire)
diciembre 2014
Volumen 34 página(s) 905-10

Las lesiones de la mucosa esofágica se pueden producir por diversas situaciones, como el reflujo gastroesofágico, infecciones, neoplasias, o el contacto con una sustancia tóxica, entre otras.

Cuando son sintomáticas se suelen manifestar como quemazón, disfagia, regurgitación, dolor a la deglución o dolor dorsal. Se pueden observar diferentes tipos de lesiones de la mucosa, como erosión, inflamación (esofagitis), ulceración o necrosis. Las complicaciones graves (perforación, estenosis, oclusión o hemorragia) son raras. Algunos medicamentos pueden producir lesiones esofágicas por mecanismos diversos.

La ingestión de algunos medicamentos puede causar lesiones de la mucosa esofágica por acción directa. Los síntomas se suelen manifestar unas horas después de la toma del medicamento. El dolor es retroesternal y súbito durante la deglución. En la endoscopia se observan úlceras aisladas o múltiples, más o menos profundas, sobre todo en la parte alta del esófago. Las lesiones con frecuencia son reversibles tras la retirada del medicamento, pero pueden tardar en curar más de dos semanas.

Diversos factores alargan el contacto del medicamento con la mucosa esofágica. Un medicamento tragado con demasiado poco líquido o justo antes de ir a dormir, una cápsula grande, o una anomalía del esófago (por ej., el enlentecimiento del tránsito esofágico, frecuente en las personas de edad avanzada), pueden aumentar el riesgo de contacto prolongado del medicamento en el esófago. Los fármacos implicados son sobre todo las tetraciclinas (doxiciclina), los bifosfonatos y varios AINE.

Numerosos medicamentos pueden producir reflujo gastroesofágico y causar a veces lesiones de la parte baja de la mucosa esofágica. Los bloqueadores de los canales de calcio, los nitratos, los análogos del GLP-1 (exenatida, liraglutida, lixisenatida), los anticolinérgicos, o la teofilina, entre otros, pueden producirlo.

Algunos medicamentos pueden producir una alteración de todas las mucosas, incluida la esofágica, sea cual sea la vía de administración, como antineoplásicos, isotretinoína, nicorandilo.