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Última actualización: 16/10/2019
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Anónimo. Antibiotics in infancy linked to childhood obesity
NPS MedicineWise (NPS MedicineWise)
23 de diciembre 2014
página(s) 1

Los resultados de nuevos estudios indican que existe una asociación entre exposición a antibióticos en los dos primeros años de vida y obesidad infantil al cabo de unos años. Se sabe que los antibióticos alteran la flora bacteriana intestinal, y se ha propuesto que esto altera el metabolismo y dar lugar a obesidad. Sin embargo, a pesar de que hasta ahora esta asociación ha sido registrada en tres estudios de cohortes, se considera que las pruebas disponibles en la actualidad son débiles, y no se ha establecido una relación de causalidad.

En un gran estudio de cohortes, con 64.580 participantes, en EEUU, se encontró un riesgo de obesidad ligeramente aumentado en niños de 2 a 5 años que habían estado expuestos repetidamente a antibióticos de amplio espectro en sus primeros 24 meses de vida (cuatro o más episodios) [RR=1,11 (IC95%, 1,02-1,21)]. En este estudio no se registró aumento de riesgo en niños expuestos a antibióticos de espectro reducido, como penicilina o amoxicilina. La exposición temprana (en los primeros 6 meses de vida) se asoció también a una ligera elevación del riesgo de obesidad a los 2-5 años de edad [RR=12,11 (IC95%, 1,03-1,19)]. En este estudio no se ajustaron los resultados en función de factores de confusión conocidos, como IMC materno, dieta y ejercicio, lactancia materna ni tipo de parto (vaginal o por cesárea).

Estos resultados coinciden y amplían los de un estudio sobre la misma cuestión realizado anteriormente en el Reino Unido, con 11.532 participantes, en el que se vio que los lactantes expuestos a cualquier antibiótico en los primeros 6 meses de vida mostraban un riesgo aumentado de sobrepeso u obesidad entre 10 y 38 meses de edad, pero no a los 7 años (OR de sobrepeso al cabo de 38 meses de 1,22). La exposición a cualquier antibiótico entre 15 y 23 meses de edad se asoció a un aumento del IMC a la edad de 7 años, pero no con sobrepeso ni obesidad. En este estudio se recogió información sobre lactancia, IMC de los padres, hábito de fumar y otra información demográfica, sobre dieta y sobre estilo de vida, pero no sobre tipo de parto.

En otro estudio de cohortes, realizado antes en Dinamarca en 2011 con 28.354 participantes se observó que los lactantes que habían recibido un antibiótico para una otitis o una pulmonía en los primeros 6 meses de vida mostraban un mayor riesgo de sobrepeso a la edad de 7 años [OR=1,54 (IC95%, 1,09-2,17)]. En este estudio se había recogido información sobre tipo de parto, lactancia y hábito de fumar de los padres e IMC materno.

Así pues, los resultados de los tres estudios son en general coincidentes, pero la magnitud del efecto fue muy pequeña y en cada uno de los estudios hubo un ajuste insuficiente en relación a otras variables. No obstante, dado que el consumo de antibióticos es muy elevado, este pequeño efecto puede tener un impacto poblacional importante.

Además, se han registrado algunas inconsistencias en los resultados de los estudios. Por ejemplo, en el estudio danés la presencia de obesidad materna dio lugar a un efecto contrario: los hijos de madres obesas expuestos a un antibiótico en los primeros 6 meses de vida mostraron una reducción del riesgo de sobrepeso a los 7 años [OR=0,54 (IC95%, 0,30-0,98)]. Este resultado no muestra consistencia con el del estudio británico. En el estudio norteamericano no se registró el IMC materno.

Posible mecanismo de acción

Es bien sabido que en los sistemas de producción ganadera intensiva los antibióticos promueven el crecimiento, y son ampliamente empleados con este fin. Se supone que este efecto es consecuencia de alteraciones de la flora intestinal producidas por los antibióticos. La flora intestinal comienza a parecerse a la del adulto a la edad de un año; antes es muy variable de un lactante a otro. La colonización del intestino es determinada por experiencias vitales precoces, como tipo de parto, lactancia y exposición a antibióticos. Se cree que la flora intestinal influye sobre el metabolismo y sobre la inmunidad del niño.

Los antibióticos alteran la flora intestinal, de manera rápida, pero diferente en cada niño. En un pequeño estudio se observó que los antibióticos alteran la capacidad de la flora intestinal para metabolizar los hidratos de carbono.

El tipo de parto y la lactancia pueden haber confundido los resultados

El desarrollo de la flora intestinal comienza al nacer; durante el parto vaginal la flora de la madre es transmitida al recién nacido. Los niños nacidos por cesárea muestran una composición notablemente diferente de la flora intestinal. Además, las madres con un IMC más alto tienen mayor probabilidad de parir por cesárea, lo que confunde todavía más los resultados. Los autores del estudio danés sugieren que el tipo de parto es la razón de la relación entre IMC materno y obesidad tardía, mediante la transmisión de la flora bacteriana durante el parto vaginal.

Durante la lactancia la colonización de la flora intestinal se altera, lo que puede proteger de desarrollar obesidad. En el estudio danés als mujeres que habían parido por cesárea tuvieron mayor probabilidad de no dar lactancia materna, o de no dar nunca lactancia materna de manera exclusiva.

Son necesarios nuevos estudios para aclarar la interrelación entre tipo de parto, lactancia y uso de antibióticos en el modo como estos factores influyen sobre el desarrollo de la flora intestinal.