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Última actualización: 30/3/2020
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Sherman RE, Li J, Shapley S, Robb M, Woodcock J. Expediting drug development - The FDA's new "breakthrough therapy" designation
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
14 de noviembre 2013
Volumen 369 nº 20 página(s) 1877-80

Muchas personas con enfermedades graves que no tienen tratamiento satisfactorio conocido desean tener acceso a nuevos tratamientos y están dispuestas a no exigir mucha certidumbre sobre el rendimiento de un nuevo fármaco si esto acelera la posibilidad de usarlo. Dado que un programa típico de desarrollo de fármacos dura unos 7 años, durante los cuales se acumula una buena cantidad de información sobre eficacia y efectos indeseados, la FDA ha procurado tener vías simplificadas para los medicamentos estudiados para estas enfermedades.

A pesar de ello muchos pacientes y grupos de defensa siguen creyendo que en ocasiones el desarrollo clínico se alarga más de lo necesario. Durante la tramitación de la FDA Safety and Innovation Act of 2012 (FDASIA), en el congreso de EEUU, se propusieron muchas y diversas medidas sobre esta cuestión. Cuando la nueva ley entró en vigor, dos modificaciones de la ley federal básica de medicamentos, la Food, Drug, and Cosmetic Act, fueron introducidas para abordar la cuestión del desarrollo de fármacos para enfermedades graves: una nueva categoría de nombramiento como “avance terapéutico” (breakthrough therapy) para fármacos en investigación y la ampliación de las condiciones para la aprobación acelerada.

Llama particularmente la atención la aparición de tratamientos sobre dianas moleculares, a menudo acompañados de kits diagnósticos, para el tratamiento del cáncer, enfermedades genéticas y de manera creciente otras enfermedades. Son tratamientos para subgrupos de pacientes que pueden obtener un efecto beneficioso especialmente marcado. “Cuando en las fases iniciales del desarrollo clínico se observa un efecto de gran magnitud sobre una enfermedad grave, parece excesivo realizar un largo programa de desarrollo que incluya las fases tradicionales; sin embargo, no se han definido con precisión las estrategias de este desarrollo acelerado en estas circunstancias.

Por estos motivos las organizaciones Friends of Cancer Research y la Brookings Institution patrocinaron reuniones con el objeto de definir posibles vías de desarrollo de estos fármacos. Tras extensos debates el concepto fue convertido en ley.

El apartado 902 de la FDASIA articula dos criterios generales por los que la FDA puede nominar a un fármaco en investigación como avance terapéutico. En primer lugar, esta designación puede ser solamente aplicada a fármacos para “una enfermedad o patología grave o que amenace la vida del paciente”. El segundo lugar, debe basarse en “pruebas clínicas preliminares que indican que el fármaco puede constituir una mejora considerable respecto a los tratamientos disponibles sobre una o más variables clínicamente significativas”. La FDA ha interpretado que este segundo criterio significa que los resultados de estudios en animales o in vitro que demuestren que un fármaco es prometedor no son suficientes para justificar esta designación. Es necesario tener información obtenida en ensayos clínicos en seres humanos.

Una vez un fármaco recibe la designación de avance, la FDA se compromete a trabajar en estrecha colaboración con la compañía correspondiente para diseñar la vía más eficiente posible para generar las pruebas adicionales necesarias sobre eficacia y efectos adversos. La cantidad de información adicional dependerá de la enfermedad tratada, la magnitud y solidez de los datos iniciales y la disponibilidad de tratamientos alternativos.

No se espera que todos los productos que han sido designados como avances terapéuticos lo serán en realidad. Los ensayos clínicos subsiguientes pueden revelar un efecto de menor magnitud, o efectos adversos inaceptables.

En una tabla se informa sobre los productos que han recibido esta designación y las enfermedades para las que han sido propuestos:

- ivacaftor: fibrosis quística.

- ivacaftor + lumacaftor: fibrosis quística.

- LDK378: cáncer de pulmón no de células pequeñas metastásico.

- ibrutinib: linfoma de células de manto, macroglobulinemia de Waldenström, leucemia linfoide crónica, linfoma linfocitario.

- palbociclib: cáncer de mama.

- lambrolizumab: melanoma avanzado.

- daclatasvir + asunaprevir + BMS-791325: hepatitis C crónica.

- SD-101: epidermólisis ampollosa.

- daratumumab: mieloma múltiple.

- ABT-450/r + ABT-267 + ABT-333: hepatitis C de genotipo 1.

- obinutuzumab: leucemia linfocítica crónica.

- sebelipasa alfa: déficit de lipasa ácida lisosomal.

- asfotasa alfa: hipofosfatasia.

- serelaxina: insuficiencia cardíaca aguda.

- drisaperseno: distrofia muscular de Duchenne.

- sofosbuvir + ledipasvir: hepatitis C.

- bimagrumab: miositis esporádica de cuerpos de inclusión.

- fosfato de amifampridina: síndrome miasténico de Lambert-Eaton.

- entinostat: cáncer de mama avanzado.

- ofatumumab: leucemia linfocítica crónica.

- volasertib: leucemia mieloide aguda.

- alectinib: cáncer de pulmón no de células pequeñas avanzado.