Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 25/2/2021
SIETES contiene 93212 citas

 
Ref. ID 96243
 
Tweet
Brilakis ES, Patel VG, Banerjee S. Medical management after coronary stent implantation: a review.
Journal of the American Medical Association (JAMA)
10 de julio 2013
Volumen 310 nº 2 página(s) 189-98

ANTECEDENTES: En la actualidad la intervención percutánea con colocación de stent constituye el procedimiento de revascularización coronaria más frecuente, por lo que es importante optimizar el pronóstico tras su aplicación. El objetivo de este estudio fue revisar las publicaciones actuales sobre el tratamiento médico óptimo tras la colocación de un stent.

MÉTODOS: Para ello se realizó una búsqueda completa en las bases de datos habituales. Se priorizaron los grandes ensayos clínicos, las revisiones sistemáticas y los metanálisis. De las 6.852 publicaciones identificadas, se incluyeron 91.

RESULTADOS: El tratamiento antiagregante doble con ácido acetilsalicílico (AAS) y un inhibidor del P2Y12 (ticlopidina, clopidogrel, prasugrel o ticagrelor) reduce el riesgo de trombosis del stent y de episodios cardiovasculares subsiguientes (NNT=33-53) y constituye el tratamiento de referencia en la actualidad.

Se debe proseguir la toma de AAS de manera indefinida, y son preferibles las dosis bajas (75-100 mg al día) a las más altas.

Se debe administrar un inhibidor P2Y12 durante 12 meses, excepto que el paciente presente riesgo elevado de hemorragia. Sin embargo, estudios actualmente en curso de realización están evaluando el valor de una duración mayor o menor del tratamiento con un inhibidor P2Y12.

En comparación con clopidogrel, en pacientes con síndrome coronario agudo, prasugrel y ticagrelor reducen todavía más la morbimortalidad isquémica cardiovascular, pero se asocian a mayor riesgo hemorrágico.

Si es posible, la cirugía no cardíaca debe ser retrasada hasta que hayan transcurrido 12 meses desde la colocación del stent.

Los pacientes a los que se coloca un stent que necesitan tratamiento con un anticoagulante cumarínico presentan un riesgo elevado de hemorragia si reciben tratamiento antiagregante doble de manera simultánea. En estos pacientes podría ser preferible omitir el AAS. En la actualidad no se recomienda la realización de pruebas de función plaquetaria ni de pruebas genéticas para individualizar el tratamiento antiagregante plaquetario.

CONCLUSIONES Y RELEVANCIA: El tratamiento antiagregante doble sigue siendo la base principal del tratamiento médico tras una intervención coronaria percutánea. Los avances continuos en farmacoterapia pueden aumentar todavía más nuestra capacidad para mejorar el pronóstico en este grupo de pacientes de riesgo elevado.