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Doshi P. Influenza vaccines: time for a rethink
JAMA Internal Medicine (JAMA Intern Med)
10 de junio 2013
Volumen 173 nº 11 página(s) 1014-6

“Funcionarios y sociedades profesionales tratan la gripe como una amenaza de primer orden a la salud pública, para la cual la vacunación anual ofrece una solución efectiva y segura. En este artículo pongo en duda estos conceptos básicos. Demuestro que no hay pruebas convincentes de que las vacunas reduzcan la incidencia de complicaciones graves de la gripe, que es el resultado que se pretende con la vacunación. Además, los mensajes de propaganda tienden a confundir la gripe (una enfermedad causada por virus de la gripe) con el síndrome gripal (un síndrome con muchas causas, entre las que los virus de la gripe parecen contribuir poco a la totalidad de los casos). Esta falta de precisión hace que médicos y receptores potenciales de la vacuna crean erróneamente en los efectos beneficiosos potenciales de esta última, e impide diseminar las pruebas sobre la eficacia de intervenciones no farmacológicas en la prevención de enfermedades respiratorias.

Además, la vacuna puede producir efectos adversos inesperados y graves. Argumento que las decisiones sobre la vacunación contra la gripe deben ser precedidas de una discusión de estos riesgos y efectos beneficiosos.

Casi todas las sociedades profesionales influyentes han apoyado la recomendación de los CDC de vacunar a todas las personas a partir de los 6 meses de edad. Aparte de revisar las contraindicaciones de la vacuna, ¿por qué motivo un médico preferiría evaluar los efectos beneficiosos y riesgos de las vacunas contra la gripe? La respuesta es que la enfermedad es menos temible de lo que se dice, las vacunas son menos beneficiosas de lo que se cree y los efectos adversos de las vacunas no son fácilmente reconocidos.

Para resumir, las pruebas de que la gripe constituye una amenaza para la salud pública son discutibles, las pruebas de que las vacunas contra la gripe reducen variables importantes para los pacientes como la mortalidad no son fiables, la suposición de que la seguridad de la vacuna contra la gripe en el pasado es predictiva de la experiencia futura no tiene base, y además existen intervenciones no farmacológicas para aplicar en caso de gripe”.