Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 21/7/2018
SIETES contiene 92427 citas

 
Ref. ID 93939
 
Tweet
Colman E, Golden J, Roberts M, Egan A, Weaver J, Rosenbraugh C. The FDA's assessment of two drugs for chronic weight management
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
25 de octubre 2012
Volumen 367 nº 17 página(s) 1577-9

En los últimos años muchos fármacos aprobados y comercializados para el tratamiento de la obesidad tuvieron que ser retirados del mercado a causa de efectos indeseados: aminorex (hipertensión pulmonar), fenfluramina y dexfenfluramina (valvulopatía, aunque también causaban hipertensión pulmonar), fenilpropanolamina (ictus), rimonabant (ideación y comportamiento suicidas) y más recientemente sibutramina (infarto de miocardio e ictus). Sólo queda orlistat comercializado.

La FDA ha aprobado dos nuevos medicamentos: lorcaserina, un agonista selectivo del receptor 5-HT2c de la serotonina, y una combinación a dosis fijas de fenfluramina y topiramato (Qsymia®). Ambos fármacos han mostrado eficacia en ensayos clínicos de un año de duración.

Los resultados combinados de dos ensayos clínicos indican que lorcaserina a una dosis de 10 mg dos veces al día disminuyó el peso en 5,8 kg (placebo, 2,5 kg) y un 47% de los pacientes redujeron el peso como mínimo en un 5% (placebo, 23%). En un tercer ensayo, a la misma dosis, lo disminuyó en 4,5 kg (placebo, 1,5 kg).

La combinación de fentermina + topiramato a dosis de 7,5 mg + 46 mg redujo el peso en 7,8 kg y un 62% de los pacientes redujo el peso como mínimo en un 5%. A la dosis alta (15 mg + 92 mg), el peso se redujo por término medio en 9,8 kg y un 70% de los pacientes lo redujeron como mínimo en un 5% (las cifras correspondientes para placebo fueron disminución de 1,2 kg y 21% de pacientes).

Además, en comparación con placebo ambos fármacos dieron lugar a modificaciones aparentemente favorables de parámetros cardiometabólicos y antropométricos (presión arterial, colesterol HDL y perímetro abdominal) y mejoraron la HbA1c en los sujetos con sobrepeso, obesos o con diabetes.

Lorcaserina produce un aumento de la incidencia de varios tipos de cáncer en ratas y un “desequilibrio numérico en la incidencia de valvulopatía según la definición de la FDA (regurgitación moderada o empeoramiento de regurgitación de válvula mitral, o ligera regurgitación o empeoramiento de la aórtica).

Las preocupaciones relativas al efecto carcinogénico de lorcaserina se mitigaron cuando los resultados sobre tumores mamarios en ratas fueron reanalizados y reetiquetados por un grupo de cinco patólogos “independientes”, quienes, casi por unanimidad, reclasificaron un menor número de tumores como malignos.

Sobre la base de los exámenes ecocardiográficos realizados en más de 5.200 participantes en ensayos clínicos que recibieron lorcaserina o placebo durante períodos de hasta un año, el riesgo relativo de valvulopatía (con criterios FDA) fue de 1,16 (IC95%, 0,81-1,67). Considerado de manera aislada, este incremento de 16%, aunque no estadísticamente significativo, fue inicialmente preocupante. Sin embargo, los resultados de estudios in vitro indicaron que lorcaserina tiene mucha más selectividad por el receptor 5-HT2c que por el 5-HT2b, y a la dosis recomendada no sería de esperar que activara el receptor 5-HT2b. Sobre la base de estos resultados la FDA concluyó que es improbable que la lorcaserina aumente el riesgo de valvulopatía en el ser humano.

El tratamiento con la combinación de fentermina y topiramato a dosis de 7,5 mg + 46 mg y de 15 mg + 92 mg se asoció a un aumento promedio de la frecuencia cardíaca de 0,6 y 1,6 latidos por minuto, respectivamente. No obstante, los participantes en los ensayos clínicos aleatorizados a la combinación a estas dosis mostraron reducciones medias de mayor magnitud de la presión arterial que los aleatorizados a placebo.

Además de los efectos indeseados citados, la lorcaserina puede aumentar el riesgo de efectos adversos psiquiátricos, cognitivos y serotoninérgicos. La combinación de fentermina + topiramato podría aumentar el riesgo de acidosis metabólica, de glaucoma y de reacciones neuropsiquiátricas y sobre la función cognitiva.