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Última actualización: 19/4/2018
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Anónimo. New NICE guideline for ostoporosis: tools for fragility fracture risk assessment
Drug and Therapeutics Bulletin (Drug Ther Bull)
octubre 2012
Volumen 50 nº 10 página(s) 110-1

El NICE ha publicado una revisión puesta al día sobre el valor de la determinación de la densidad mineral ósea (DMO) en la evaluación del riesgo de fractura por fragilidad. En las nuevas recomendaciones esta prueba diagnóstica es prácticamente descartada. El NICE propone uno de los dos instrumentos de evaluación siguientes:

La escala FRAX calcula la probabilidad en 10 años de fractura de fémur y de fractura grave por osteoporosis. Se basa en varios factores de riesgo: edad, sexo, peso, altura, antecedente de fractura, antecedente de fractura en padre o madre, hábito de fumar, uso de corticoides, presencia de artritis reumatoide, osteoporosis secundaria e ingesta de alcohol, con o sin determinación de la DMO en cuello de fémur. Se aplica a personas de 40 a 90 años.

El algoritmo QFracture calcula el riesgo de fractura de cuello de fémur o de fractura grave por osteoporosis sin determinación de la DMO. Se basa en variables disponibles en la historia cínica electrónica: edad, sexo, IMC, hábito tabáquico, ingesta de alcohol, toma de corticoides, asma, enfermedad cardiovascular, antecedente de caídas, hepatopatía crónica, artritis reumatoide, diabetes de tipo 2 y uso de antidepresivos tricíclicos; otros factores aplicados solamente a la mujer son uso de tratamiento hormonal sustitutivo, antecedente de fractura en padre o madre, síntomas de menopausia, síndromes de mala absorción gastrointestinal y otras endocrinopatías.

[Se considera la exposición a antidepresivos tricíclicos pero no a ISRS (ni a benzodiacepinas ni antipsicóticos ni antihipertensivos). Dados los datos recientemente conocidos de un mayor riesgo de caída y fractura asociado a ISRS comparados con tricíclicos, será necesario poner al día estas consideraciones, al igual que las relativas a otros psicofármacos, antihipertensivos y analgésicos opiáceos.]

En cualquier caso, los autores de estas recomendaciones concluyeron que no existen pruebas de que una de estas escalas tenga mejor rendimiento que la otra; que el riesgo de fractura también puede ser afectado por factores de riesgo no enumerados anteriormente (como residir en una residencia o tomar fármacos que afectan el metabolismo óseo); que la DMO no debe ser utilizada habitualmente para evaluar el riesgo de fractura sin que se haya utilizado antes el FRAX sin DMO o el QFracture, y que las estimaciones obtenidas con estos instrumentos son mejores que la impresión clínica en la predicción del riesgo de fractura.