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Última actualización: 15/1/2020
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Ref. ID 93214
 
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Petitti DB. Hormonal contraceptives and arterial thrombosis - Not risk-free but safe enough
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
14 de junio 2012
Volumen 366 página(s) 2316-8

La relación entre los contraceptivos orales que combinan un estrógeno y un progestágeno y el riesgo de trombosis venosa y arterial se estableció poco después de que estos productos se comercializaran a principios de los 60. En 1970, las dosis de estrógeno en los productos que contenían la combinación se redujo a partir de los resultados de estudios que indicaban que las formulaciones con dosis más altas de estrógenos se asociaban a un aumento de los riesgos vasculares. Estudios publicados en 1995 y 1996 mostraron que el aumento del riesgo de tromboembolismo venoso fue mayor con los contraceptivos de nueva generación que contenían los progestágenos desogestrel y gestodeno. La atención sobre los riesgos cardiovasculares asociados a los diferentes contraceptivos hormonales se ha centrado sobre todo en las posibles diferencias de riesgo entre los progestágenos.

Lidegaard y col. (ref=92640) presentan los resultados de su estudio de cohortes sobre la asociación entre el uso de contraceptivos hormonales y los riesgos de acontecimientos trombóticos arteriales (infarto de miocardio y AVC). El estudio incluye datos de toda la población de mujeres danesas, de 15 a 49 años de edad, para el período comprendido entre 1995 y 2009.

Entre las mujeres danesas no usuarias de contracepción hormonal, los riesgos absolutos de ictus e infarto de miocardio fueron bajos. Teniendo en cuenta los riesgos absolutos de trombosis y de infarto de miocardio entre las no usuarias, y los riesgos relativos entre las usuarias, se observa un número "extra" de accidentes trombóticos arteriales atribuibles a los contraceptivos hormonales de 1 a 2 por cada 10.000 mujeres por año o, lo que es lo mismo, de 10 a 20 por cada 100.000 mujeres por año.

La enfermedad tromboembólica venosa es más frecuente que la enfermedad vascular arterial en mujeres en edad reproductiva. La enfermedad vascular arterial es, además, potencialmente más grave. Aunque la magnitud absoluta del riesgo es pequeña, existe una diferencia que debe obligar a replantear la relación beneficio/riesgo.

Los resultados de los estudios realizados durante los últimos años con estos fármacos sugieren un determinado riesgo e invitan a buscar la manera de minimizarlo mediante otras medidas no farmacológicas. Con ello no garantizamos la desaparición absoluta del riesgo pero sí los convertimos en fármacos lo suficientemente seguros.