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Última actualización: 5/4/2020
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Anónimo. Troubles de la vision des couleurs d'origine médicamenteuse
La Revue Prescrire (Prescrire)
febrero 2012
Volumen 32 nº 340 página(s) 113-6

Los fármacos pueden alterar la visión de los colores. En algunos casos estas alteraciones traducen o anuncian lesiones oculares graves en ocasiones irreversibles (retinopatía, neuropatía, glaucoma, edema macular, raramente un accidente vascular cerebral).

Las manifestaciones clínicas son variadas: predominio de un solo color, dificultad para distinguir determinados colores o disminución de la percepción de los matices de color. En la mayoría de los casos son unilaterales. El tipo de alteración de la visión depende sobre todo de la localización de la lesión de las vías ópticas. Las lesiones del nervio óptico afectan preferentemente al rojo y el verde, y las de la retina al azul y el amarillo.

Se han atribuido alteraciones de la visión de los colores a cannabis y a nitrito de amilo.

Las alteraciones de la visión inducidas por fármacos pueden ser irreversibles, o mejorar cuando se detiene la administración del fármaco. Los fármacos pueden causar estas alteraciones porque produzcan una neuropatía, una retinopatía o una modificación de la señal transmitida.

Se han descrito anomalías transitorias de la visión de los colores con los inhibidores de la fosfodiesterasa V (sildenafilo y análogos), típicamente 1-2 h después de la toma; desaparecen generalmente en 3-6 h. Son benignas y reversibles. En un metanálisis de 14 ensayos clínicos con 3.780 pacientes con sildenafilo a dosis de 25 a 100 mg la incidencia fue de 3%, comparado con 0,8% en el grupo placebo. Los matices de los colores aparecen azulados o azul verdoso, en ocasiones rosa o amarillo; los colores oscuros parecen más oscuros y su distinción es difícil. Se trata de un efecto sobre la retina, dependiente de la dosis y atribuido a la inhibición de la fosfodiesterasa.

Las alteraciones de la visión de los colores con digoxina son indicativas de sobredosis.

Otros medicamentos cardiovasculares que pueden inducir alteraciones de la visión de los colores son ácido tranexámico, hidroclorotiacida y furosemida.

El interferón alfa también puede producir alteración retiniana sin afectación de la agudeza visual; se han descrito tasas de incidencia de los casos sintomáticos y los asintomáticos sumados de 20% a 80%, en los primeros 3 meses de tratamiento.

La didanosina puede producir lesiones de la retina y del nervio óptico; se aconseja una revisión anual, sobre todo de la percepción de los colores.

También se han descrito alteraciones de la visión de los colores con los siguientes fármacos:

Antituberculosos. Etambutol, por neuropatía óptica, con incidencia de 1% a 18% según la dosis, en tratamientos de más de dos meses.

Quinolonas como ácido nalidíxico y flumequina.

Linezolida, por neuropatía, y sobre todo en tratamientos de más de 28 días. El mecanismo podría ser la inhibición por la linezolida de la síntesis de proteínas a nivel mitocondrial.

Metronidazol, generalmente acompañada de disminución de la agudeza visual y escotomas.

Antifúngicos imidazólicos como voriconazol.

Algunos antipalúdicos: cloroquina, quinina (en caso de sobredosis).

Desferrioxamina, sobre todo en tratamientos prolongados. Acompañada de otras alteraciones: cataratas, neuropatía óptica, alteración de la visión de los colores, de la visión periférica y de la visión nocturna.

Rosiglitazona.

AINE, hidroxicloroquina, en ocasiones penicilamina.

Carbamacepina, al parecer a causa de lesión retiniana.

Las fenotiacinas pueden dar lugar a alteraciones de la pigmentación de la retina y en ocasiones a coloración marrón de la visión, sobre todo con tioridacina.

Los IMAO pueden inducir lesiones oculares graves irreversibles.

La isotretinoína induce alteraciones de mucosas, entre ellas las oculares. También se han descrito alteraciones de la visión de los colores.