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Última actualización: 7/7/2020
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Roehr B. Vaccines rarely cause adverse events, Institute of Medicine finds
British Medical Journal (BMJ)
31 de agosto 2011
Volumen 343 página(s) d5538

El Institute of Medicine (IOM) de Estados Unidos ha publicado una extensa revisión sobre los efectos adversos de las vacunas, por encargo del National Vaccine Injury Compensation Program, un mecanismo de compensaciones por lesiones que excluye la responsabilidad de los fabricantes, que funciona desde 1988, con varias finalidades: garantizar que el suministro de vacunas es suficiente, estabilizar los costes de las vacunas y establecer y mantener un foro accesible y eficiente para las personas que hayan padecido algún efecto adverso de alguna vacuna.

Se revisaron con detalle más de 1.000 artículos publicados en revistas con revisión por pares, sobre todo estudios epidemiológicos y estudios de mecanismos de acción biológica de posibles efectos adversos, con el fin de diferenciar la coincidencia de la causalidad plausible.

Las conclusions del comité de trabajo fueron divididas en cuatro categorías, según la solidez de las pruebas.

La primera categoría consiste en los posibles efectos adversos con pruebas de calidad de una relación causal. Algunos ejemplos son la posibilidad de anafilaxia tras la administración de las vacunas del sarampión, parotiditis y rubéola (triple vírica), la de la varicela y las de la gripe, la hepatitis B, la enfermedad meningocócica y el tétano. Otro ejemplo es la posibilidad de poliomielitis paralítica con la vacuna de la poliomielitis.

La segunda categoría incluye los efectos adversos con pruebas sólidas, pero no totalmente convincentes, por ejemplo artralgias y otros dolores tras la vacuna triple vírica.

La tercera categoría es la que “favorece” rechazar la relación de causalidad: la vacuna triple vírica no produce autismo, la DTP (difteria, tétano, tos ferina acelular, de hecho en inglés DTaP) no produce diabetes de tipo 1, la vacuna de la gripe de virus muertos no produce parálisis de Bell ni desencadena episodios de asma.

En la cuarta se incluyen aquellos casos para los que las pruebas son insuficientes para que se puedan alcanzar conclusiones sobre una posible relación de causalidad, porque son dispersas, conflictivas o de mala calidad, o meramente sugerentes a favor o en contra de una relación de causalidad.

El informe se encuentra en

www.iom.edu/Reports/2011/Adverse-Effects-of-Vaccines-Evidence-and-Causality.aspx