Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 19/8/2019
SIETES contiene 92796 citas

 
Ref. ID 91255
 
Tweet
Foster RH, Wilson N. Will Pharmac become a victim of its own success?
British Medical Journal (BMJ)
2 de agosto 2011
Volumen 343 página(s) d4908

Se comenta un artículo de Moynihan sobre acuerdos comerciales entre Estados Unidos y Nueva Zelanda que, entre otras cosas acabarán con el sistema Pharmac de contención del gasto farmacéutico a cargo del sistema público de salud en el segundo de estos países.

El interés de las compañías farmacéuticas norteamericanas por acabar con este sistema no se debe al valor del mercado farmacéutico de Nueva Zelanda, que es escaso por ser un país pequeño, sino al ejemplo que constituye para otros países.

Pharmac tiene un presupuesto cerrado, que no puede ser sobrepasado por ley, y tiene el objetivo de financiar los medicamentos más adecuados para la comunidad. Entre sus estrategias se incluyen la financiación preferente de los medicamentos genéricos, forzar a las compañías a presentar ofertas en subasta para obtener la financiación de su marca y los precios de referencia. Es importante tener en cuenta que Pharmac sólo tiene que financiar (por lo menos) un fármaco de cada grupo terapéutico, de modo que no está obligada a financiar medicamentos de precio más elevado que no ofrecen ventajas sobre otros del mismo grupo. Los pacientes tienen sin embargo acceso a fármacos no incluidos en la lista, pero deben pagárselos.

Con un presupuesto de alrededor del equivalente de 430 M€ al año, la dura negociación de precios y otras estrategias ahorran más de 164 M€ al año. Este es el verdadero motivo por el que las compañías farmacéuticas desean acabar con este sistema y evitar que se difunda a otros países. Según datos de la OCDE, el gasto en medicamentos por persona en Nueva Zelanda es de menos de una tercera parte del de EEUU, y de la mitad del australiano. Esto no parece haber ocurrido a cambio de un efecto sobre la salud pública: la esperanza de vida en Nueva Zelanda es dos años mayor que en EEUU.