Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 6/12/2018
SIETES contiene 92598 citas

 
Ref. ID 90318
 
Tweet
Mullard A. Mediator scandal rocks French medical community
The Lancet (Lancet)
12 de marzo 2011
Volumen 377 nº 9769 página(s) 890-2

En este artículo se describe cómo un informe sobre los acontecimientos que rodearon el caso mediator en Francia han afectado a la compañía farmacéutica Servier, a los reguladores, industria y comunidad médica.

Mediator® fue retirado del mercado en Francia a finales de 2009. Había sido aprobado como tratamiento adyuvante de la hiperlipidemia y la diabetes: también era utilizado en indicación no autorizada para perder peso. Se estima que durante sus 33 años de comercialización causó entre 500 y 2.000 muertes. A medida que se han ido conociendo hechos sobre su perfil de seguridad, muchas personas se han preguntado cómo ha podido ocurrir tal escándalo. Un increible informe de 260 páginas de la Inspection Générale des Affaires Sociales (IGAS) ha sido la primera descripción independiente de los hechos ocurridos.

Pocos de los protagonistas de esta historia han salido incólumes en el informe de la IGAS. Servier es acusada de comercializar el medicamento "en contradicción con sus propiedades médicas" y de aplicar una presión indebida sobre reguladores y sobre la profesión médica. La AFSSAPS es calificada como "inexplicablemente tolerante ante un fármaco sin valor terapéutico real". La agencia también es descrita como una burocracia saturada de trabajo "involucrada en procedimientos legales complicados y complejos" y "limitada por el temor a las demandas". La comunidad médica y científica en general es también acusada de comportamiento irresponsable.

El benfluorex fue comercializado en 1976, como resultado de un programa de I+D de Servier sobre derivados anfetamínicos, iniciado en los años sesenta. Algunos otros productos de este programa de I+D fueron la fenfluramina y la dexfenfluramina además de benfluorex, todas ellas moléculas similares que dan lugar en parte a los mismos metabolitos. Servier diferenció (artificialmente) benfluorex de fenfluramina (Ponderal®) y dexfenfluramina (Isomeride®), describiendo al primero como hipolipemiante y como adyuvante a la dieta para pacientes diabéticos con hiperlipidemia. Fenfluramina y dexfenfluramina fueron comercializados y promocionados comercialmente como anorexígenos.

Fenfluramina y dexfenfluramina fueron identificadas como causantes de hipertensión pulmonar en los noventa, lo que ocasionó restricciones y advertencias. No obstante, a pesar de su analogía estructural, benfluorex no fue afectado por estas medidas. Dos años más tarde, se retiraron fenfluramina y dexfenfluramina del mercado en Francia y en todo el mundo, a causa del descubrimiento de las valvulopatías cardiacas asociadas a su empleo. Benfluorex volvió a escapar de la intervención reguladora. De hecho, los efectos cardiovasculares de fenfluramina y dexfenfluramina fueron en parte atribuidos a que estaban combinadas con fentermina, a la que se atribuyeron los efectos "anfetamínicos" de las combinaciones.

Según el informe de la IGAS, poco después de la retirada de la fenfluramina la AFSSAPS perdió una nueva oportunidad de retirar el benfluorex. En esta ocasión el informe señala "graves insuficiencias" del sistema francés de farmacovigilancia. En 1998 el benfluorex fue incluido en una revisión oficial de farmacovigilancia, cuando los reguladores de Italia plantearon dudas sobre la seguridad del fármaco ante la EMA. Se notificaron casos graves de valvulopatía y de hipertensión pulmonar en Francia, pero la AFSSAPS no actuó cuando pudo hacerlo, en 1999.

Poco después, en 2003, en España el benfluorex fue incluido en una revisión de seguridad de fármacos anfetamínicos. Servier no renovó la petición de renovación de autorización de comercialización del fármaco en España ni en Italia.

Tras casi 33 años de comercialización, el escándalo surgió en 2009, en parte como consecuencia de la investigación de la cardióloga del hospital universitario de Brest Irène Frachon, quien había observado a dos pacientes con efectos indeseados de benfluorex (un caso de hipertensión pulmonar y uno de valvulopatía) 7 años antes de su retirada del mercado. la revisión de historias clínicas de su hospital identificó numerosos casos de valvulopatía en usuarios de benfluorex. Confirmó sus observaciones con un estudio de casos y controles.

Más o menos al mismo tiempo Servier finalizó un ensayo sobre benfluorex comparado con pioglitazona en apcientes diabéticos, a requerimiento de la AFSSAPS. Los rsultados mostraron una mayor incidencia de problemas valvulares cardíacos en los aleatorizados a benfluorex. En un tercer estudio realizado por CNAMTS, la asociación francesa de compañías de seguros, se examinó una base de datos de más de un millón de pacientes con diabetes y se halló que los tratados con benfluorex presentaban un riesgo tres veces más elevado de ingreso hospitalario por causas cardiovasculares.

En noviembre de 2009 la AFSSAPS suspendió el fármaco sobre la base de dudas sobre su eficacia y sobre su seguridad; en julio de 2010 la EMA lo retiró definitivamente del mercado.

Servier informó que las ventas del medicamento alcanzaron unos 20 M€ al año en los últimos 15 años.

El informe de IGAS llama la atención sobre la agresiva promoción comercial que rodeó al medicamento, la compleja burocracia de la AFSSAPS, el temor a las demandas judiciales y las relaciones poco saludables entre industria y reguladores como culpables clave de esta historia. También señala que el principio de precaución (la retirada del fármaco del mercado debe ser el último recurso en caso de incertidumbre) está planteado al revés de como debería estarlo, pues protege a las compañías farmacéuticas y no a los pacientes.
Citas relacionadas Citas relacionadas 91300, 91301, 91302