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Última actualización: 19/10/2018
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Canonico M, Fournier A, Carcaillon L, Olié V, Plu-Bureau G, Oger E, Mesrine S, Boutron-Ruault M-C, Clavel-Chapelon F, Scarabin PY. Postmenopausal hormone therapy and risk of idiopathic venous thromboembolism. Results from the E3N Cohort Study
Artherioscler Thromb Vasc Biol (Artherioscler Thromb Vasc Biol)
febrero 2010
Volumen 30 nº 2 página(s) 340-5

El riesgo de enfermedad tromboembólica (ETE) venosa aumenta de manera considerable durante el primer año de tratamiento hormonal sustitutivo (THS). Con el fin de determinar si la vía de administración del THS (estrógeno + progestágeno) afecta el riesgo de ETE, se realizó un estudio prospectivo de cohortes con seguimiento promedio de 10 años, en más de 80.000 mujeres francesas, con edad media de 54 años al inicio del estudio. El estudio fue parcialmente financiado por un fabricante de preparados de administración transdérmica.

Durante el seguimiento, se registraron 549 casos de primer episodio de ETE. Las antiguas usuarias de THS mostraron el mismo riesgo que las que nunca lo usaron. Los riesgos ajustados por factores de confusión mostraron que las utilizadoras de preparados orales, pero no las de preparados transdérmicos (en parche o en gel) presentaban un riesgo de ETE considerablemente más elevado (HR=1,7). No se registraron asociaciones con derivados de pregnano (en particular acetato de medroxiprogesterona) ni con derivados de la nortestosterona (entre ellos acetato de noretindrona). No obstante, los derivados no pregnanos como acetato de nomegestrol y promegestona (no comercializada en Estados Unidos) se asociaron a un riesgo de ETE significativamente más elevado (HR=1,8).

Un comentario en JW afirma que este estudio, de naturaleza observacional, no puede dar una respuesta definitiva sobre la posibilidad de que el riesgo de ETE asociado al THS pueda variar según la vía de administración. Sin embargo, reconoce que se trata del estudio más amplio realizado hasta ahora y que confirma los resultados de estudios anteriores que también habían sugerido un riesgo de ETE más alto con los preparados administrables por vía oral, comparados con los de aplicación cutánea. Añade que dado que los estrógenos administrados por vía oral, pero no los administrados por vía transdérmica, pueden incrementar los niveles de los factores que desencadenan la coagulación, los resultados del estudio muestran plausibilidad biológica.