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Última actualización: 30/10/2019
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Hoffmann DE, Weber E. Medical marijuana and the law
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
22 de abril 2010
Volumen 362 nº 16 página(s) 1453-7

En este artículo se pone al día el estado de las legislaciones estatales norteamericanas en materia de uso médico del cannabis o marihuana.

Catorce estados de Estados Unidos (California, Alaska, Oregón, Washington, Maine, Hawaii, Colorado, Nevada, Vermont, Montana, Rhode Island, New Mexico, Michigan y últimamente New Jersey) han aprobado legislaciones que eliminan la responsabilidad penal por consumo de marihuana con finalidad médica. Por lo menos otros doce están considerando la promulgación de nueva legislación en este sentido.

Recientemente la AMA aprobó una resolución en la que se hace un llamamiento a revisar la inclusión de la marihuana en la Lista I de estupefacientes (Lista I significa elevado potencial de abuso y ninguna indicación médica aceptada), y en la que se dice que (la AMA) apoyaría la modificación de esta clasificación si esto sirve para facilitar la investigación y el desarrollo de derivados del cannabis. La AMA ha criticado el laberinto de legislaciones estatales, que dificulta el establecimiento de normas clínicas para el uso del cannabis. En esta posición, coincide con el Institute of Medicine (IOM, el American College of Physicians y grupos de defensa de pacientes.

Las autoridades federales se han opuesto en los últimos años a modificar la clasificación del cannabis y pasarlo a la Lista II, que corresponde a estupefacientes con riesgo de abuso pero con indicaciones médicas aceptadas. La legislación federal restrictiva y hasta hace poco su aplicación agresiva han dificultado la investigación y el uso médico del cannabis.

A pesar de que el médico puede recomendar su utilización bajo las protecciones de la comunicación entre médico y paciente de la Primera Enmienda, tal como consta en las sentencias del tribunal supremo sobre recurso en el caso Conant vs Walters, se viola la legislación federal si se prescribe o dispensa cannabis, y se corre el riesgo de ser acusado de ayudar al uso e incumplimiento de la legislación si se informa a los pacientes de la manera de obtenerla.

No obstante, en octubre de 2009 el Ministerio de Justicia hizo público un memorándum dirigido a los abogados del estado en el que se afirmaba que no se deben usar recursos federales para perseguir a personas cuyas acciones cumplen con las legislaciones de sus estados permisivas con el uso médico de la marihuana. Este cambio de actitud del Ministerio de Justicia abre la posibilidad de que cada estado promulgue legislación sobre uso médico de la marihuana... Aunque las leyes estatales actuales facilitan el acceso, contribuyen poco a promover el desarrollo de estándares relativos a la potencia, calidad, pureza, dosificación, envase y etiquetado de los productos a base de cannabis.

Todas las legislaciones estatales permiten a los pacientes poseer y usar pequeñas cantidades de marihuana para fines médicos sin exponerse a responsabilidad penal. También permiten a los “cuidadores” (adultos que acuerdan ayudar para que el paciente haga un uso médico de la marihuana) poseer, pero no consumir marihuana. La mayoría de estas leyes protegen a los pacientes afectos de una enfermedad médica debilitante (definida de manera variable según el estado) que cumplen determinados criterios, y que son definidos también a variable según el estado. La mayoría de las legislaciones no dicen nada sobre si pacientes o cuidadores pueden comprar o vender marihuana, ni sobre si se permite la existencia de puntos de dispensación. En California se permite la dispensación en cooperativas u otras colectividades.

Se comentan las variaciones de un estado a otro en algunos aspectos (los más médicos, los más relacionados con el resultado clínico en pacientes) de las legislaciones.

En la tabla 1 se indican las patologías citadas en las legislaciones estatales para las que se permite el uso de marihuana: cáncer (en todos), glaucoma (todos), VIH-sida (todos), hepatitis C (tres), enfermedad de Alzheimer (tres), síndrome uña-rótula (¿) (uno), esclerosis lateral amiotrófica (uno), caquexia (13), dolor crónico intenso (12), náusea intensa (13), convulsiones (14), espasticidad que no responde a otros tratamientos (2), anorexia (2), espasmos musculares graves (11), esclerosis múltiple (4), lesión medular con espasticidad (uno), pérdida del apetito (2), calambres (uno), artritis (uno), migraña (uno), distrofia muscular (uno), enfermedad inflamatoria intestinal (3), ingreso en institución de cuidados terminales (2), cualquier otra enfermedad médica crónica o persistente, y cualquier otra enfermedad aprobada por una agencia estatal (12). Los estados con mayor número de indicacionesd aprobadas son California, Michigan y Washington.

En la tabla 2 se resumen variaciones entre las legislaciones estatales en la cantidad de marihuana que se permite poseer, en la protección de los pacientes usuarios y en el establecimiento de puntos de dispensación.