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Última actualización: 19/7/2019
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Koulouri O, Conway GS. Management of hirsutism
British Medical Journal (BMJ)
4 de abril 2009
Volumen 338 nº 7698 página(s) 823-6

Las principales causas de hirsutismo son el síndrome de ovario poliquístico, el hirsutismo idiopático, la hiperplasia suprarrenal congénita, los tumores secretores de andrógenos (de ovario o de suprarrenal), el síndrome de Cushing, la acromegalia y algunos fármacos.

Tienen especial importancia los siguientes aspectos de la anamnesis:

- Con qué rapidez ha progresado el crecimiento de vello.

- Qué medidas se han aplicado para eliminar el exceso de vello.

- ¿Presenta la paciente otros signos de exceso de andrógenos como acné o alopecia?

- Características de la menstruación.

- Ha habido cambios de peso recientemente?

- Historia de uso de contraceptivos.

- Historia familiar de diabetes de tipo 2.

Los tratamientos del hirsutismo por vía general tienen por objeto suprimir la secreción ovárica de andrógenos o reducir la acción de la testosterona sobre el receptor androgénico. En una revisión sistemática de 28 ensayos clínicos sobre tratamiento del hirsutismo por vía general, en los que se había incluido a un total de 1.227 mujeres, se observó que los siguientes fármacos son eficaces:

metformina (supresión del hirsutismo de 19,1% respecto al valor inicial en seis meses, en comparación con placebo),

- finasterida (20,3%),

- contraceptivos orales (27%),

- tiazolidindionas (31,5%)

- acetato de ciproterona + etinilestradiol (36%),

- espironolactona (38,4%) y

- flutamida (41,3%).

El principal estimulante de la secreción ovárica de andrógenos es la hormona luteinizante, cuya secreción puede ser suprimida con contraceptivos orales. La eficacia de estos últimos depende de su contenido en etinilestradiol y de la naturaleza del progestágeno que contienen. Los progestágenos con efecto antiandrogénico (como los contenidos en Diane® y en Yasmin®) son efectivos, mientras que los que contienen levonorgestrel y noretisterona son más androgénicos y podrían incluso exacerbar el hirsutismo. Los progestágenos de tercera generación como desogestrel y gestodeno tienen efectos androgénicos relativamente neutros, y los contraceptivos que los contienen se pueden combinar con un antiandrógeno como la espironolactona.

En este artículo también se describe el tratamiento del hirsutismo en situaciones específicas: mujeres delgadas, mujeres obesas con síndrome de ovario poliquistico, hirsutismo intenso en caso de hiperplasia suprarrenal congénita, e hirsutismo en mujeres que se acercan a la menopausia (que puede mejorar con el tratamiento hormonal sustitutivo, a menudo combinado con un antiandrógeno como drosperinona o con espironolactona; se sugiere asimismo que “si se temen los riesgos potenciales del tratamiento hormonal sustitutivo, “pueden ser preferibles el acetato de ciproterona o la espironolactona sola, o bien eflornitina tópica”). [No parece justificada la recomendación de la ciproterona, pues se ha asociado a los mismos riesgos que el THS, pero con mayor riesgo].

En resumen:

- El hirsutismo es frecuente y molesto.

- En la mayoría de los casos la causa es un síndrome de ovario poliquístico.

- En la mayoría de los casos no es necesario determinar los niveles de testosterona en plasma.

- La mayoría de los casos responde a tratamiento tópico o sistémico o ambos.

- Hay que esperar que transcurran 4 a 6 meses para evaluar la eficacia del tratamiento.