Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 20/10/2020
SIETES contiene 93128 citas

 
Ref. ID 78006
 
Tweet
Berjón Reyero J. Los betabloqueantes en la medicina cardiovascular. Una actualización práctica
Boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra (Boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra)
2006
Volumen 14 página(s) 27-40

En esta revisión se resalta el beneficio que proporcionan los betabloqueantes en pacientes con infarto de miocardio y en la insuficiencia cardiaca por disfunción sistólica. Su infrautilización en estas circunstancias no está justificada, y se debe a una valoración inadecuada de las contraindicaciones y efectos secundarios. Se destaca que muchos de los pacientes con asma bronquial o enfermedad pulmonar obstructiva crónica toleran bien los betabloqueantes cardioselectivos. Que ni la edad ni la presencia de arteriopatía periférica, diabetes o insuficiencia cardiaca previa contraindican su uso. Que la bradicardia y la hipotensión no infrecuentemente son bien toleradas y permiten su utilización. Que la depresión, la fatiga y la disfunción sexual tienen bastante de “leyenda negra”. En todas estas circunstancias una titulación paulatina y vigilante de la dosis permite un uso seguro de estos fármacos.

También se describe su utilidad en otras formas de cardiopatía isquémica, en la prevención de la muerte

súbita, en el control de la frecuencia cardíaca en la fibrilación auricular y en la reducción del riesgo quirúrgico de algunos pacientes. Se hace también una visión crítica de su indicación como fármaco de primera línea en la hipertensión arterial.

CONCLUSIONES:

Los BB son unos fármacos seguros y eficaces, infrautilizados entre otras razones por una sobrevaloración de sus efectos secundarios y contraindicaciones. Juegan un papel básico en el tratamiento del paciente que ha tenido un infarto de miocardio y en la insuficiencia cardiaca por disfunción sistólica, con efectos beneficiosos en la mortalidad y morbilidad. Las posibles contraindicaciones deben valorarse

cuidadosamente para no negar el beneficio que proporcionan en estos procesos.

En el hipertenso de 60 ó más años no deben utilizarse como fármacos de primera línea.