Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 19/1/2018
SIETES contiene 92185 citas

 
Ref. ID 77349
 
Tweet
Deen JL, Harris E, Wills B, Balmaseda A, Hammond SN, Rocha C, Dung NM, Hung NT, Hien TT, Farrar JJ. The WHO dengue classification and case definitions: time for a reassessment
The Lancet (Lancet)
8 de julio 2006
Volumen 368 nº 9530 página(s) 170-3

El dengue es la enfermedad viral humana transmitida por mosquitos más prevalente. Es causado por cuatro serotipos víricos (DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4) del género Flavivirus, y transmitido por el Aedes aegypti. La infección confiere inmunidad duradera frente al serotipo específico, pero no frente a los demás. Aunque la mayor parte de los 100 millones anuales de casos estimados de dengue no son objeto de atención médica, entre los que son objeto de esta atención la manifestación clínica más frecuente es la fiebre. Anualmente ocurren entre 250.000 y 500.000 casos de enfermedad intensa; su riesgo es varias veces mayor en infecciones secuenciales que en infecciones primarias.

Las definiciones y la clasificación actuales del dengue por la OMS tienen algunos inconvenientes. Además, las recomendaciones no siempre son aplicables a todos los países.

La característica patognomónica del dengue grave (que la OMS clasifica como fiebre hemorrágica por dengue) es un incremento transitorio de la permeabilidad vascular que da lugar a pérdida de plasma. En los casos más graves hay compromiso circulatorio y puede desarrollarse shock hipovolémico, y en algunos casos el paciente fallece. Los pacientes con dengue hemorrágico también pueden presentar trastornos de la coagulación, pero las hemorragias importantes son raras, excepto que haya shock profundo o prolongado. El dengue grave también puede caracterizarse por hepatopatía, cardiomiopatía, encefalopatía y encefalitis; en estos casos el riesgo de muerte es elevado.

Los países con la prevalencia más alta son Asia tropical, América Latina y Caribe. Las recomendaciones sobre su clasificación y tratamiento datan de los años sesenta, y se basaron sobre todo en la experiencia de un estudio de 1964 sobre 123 niños tailandeses ingresados en hospital. En este estudio se observó que un incremento del 20% del hematocrito indicaba una pérdida importante de líquido del compartimento vascular. Todo ello dio lugar a las recomendaciones de 1974, posteriormente modificadas en 1986, 1994 y 1997. La recomendación de sustitución de líquidos intensiva pero prudente redujo las tasas de letalidad a menos de 1% (si no se tratan, mueren hasta un 40% de los casos gravves), en hospitales equipados para hacer un seguimiento suficiente y resucitación intravenosa. No obstante, estas recomendaciones no han sido nunca validadas.

Idealmente, un buen sistema de clasificación del dengue debería permitir la selección correcta de los pacientes, guiar el tratamiento clínico, facilitar la evaluación de intervenciones potenciales (como líquidos por vía intravenosa, nuevos antivíricos, nuevas vacunas) y, mediante una cuidadosa definición del fenotipo clínico, ayudar a investigar la patogenia.

Se revisan los criterios actuales de clasificación (de la OMS) de los pacientes de dengue, y se proponen nuevos criterios, sobre todo para avanzar en la formulación de nuevas definiciones y clasificaciones.