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Última actualización: 18/1/2020
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Ref. ID 65921
 
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Anónimo. Au service de qui?
La Revue Prescrire (Prescrire)
2003
Volumen 23 página(s) 321

"¿Pensáis que la Agencia francesa del medicamento y su homólogo europeo están al servicio de la calidad de la atención y de su promoción? ¿Pensáis que la Comisión europea actúa al servicio del interés comunitario, en términos de salud pública? Si respondéis que sí a estas dos preguntas, nos gustaría conocer vuestros argumentos, y los hechos sobre los que basáis vuestra convicción. Nuestra percepción es muy diferente: con los hechos en la mano, respondemos dos veces NO. NO, pues estas dos agencias raramente cumplen, en la práctica, sus misiones de salud pública. De hecho, se han convertido en los instrumentos dóciles de los laboratorios... Y aceptan casi todo: que los medicamentos presentados como importantes se mantengan en el mercado sin tener pruebas de eficacia; que los nuevos medicamentos sólo se comparen con placebo (o nada), y no con los tratamientos de referencia (o de manera sesgada) (por ejemplo, el tadalafilo o paroxetina); que la ley del "secreto industrial" prima sobre el deber de información al público y a los profesionales de la salud (tanto en materia de farmacovigilancia como de ensayos clínicos) (por ejemplo, la rosiglitazona). NO, pues la Comisión europea, o por lo menos su Dirección General de Empresas de la que depende la Agencia Europea del Medicamento y la ejecución de la política del medicamento en Europa, se guía en defensa de los laboratorios farmacéuticos más influyentes. Esta Dirección se considera de hecho como dotada de todos los poderes, e incluso el de negar la posibilidad de hacer evolucionar el derecho comunitario del medicamento en el sentido de la salud pública. Los fabricantes no están calificados para dictar cuál debe ser el mejor uso de los medicamentos, ni cuál debe ser la política sanitaria de los países. Es urgente volver a una distribución sana de los papeles, sin confundir el papel de los fabricantes de medicamentos con el de los otros actores. Los responsables políticos deben reformar rápidamente sus administraciones en una óptica de salud pública"