Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 26/5/2020
SIETES contiene 93011 citas

 
Ref. ID 60113
 
Tweet
Saitz R. Antibiotics for acute URIs and bronchitis: new guidelines
Journal Watch (Journal Watch)
2002
Volumen 22 página(s) 6

El uso excesivo de antibióticos para el tratamiento de infecciones respiratorias contribuye a incrementar las resistencias bacterianas. A pesar de que sólo un 17% o menos de los casos de faringitis en adultos son causados por estreptococos ß-hemolíticos del grupo A, en una encuesta nacional norteamericana se observó que un 73% de los adultos con dolor de garganta recibían una prescripción de antibiótico. En otro estudio se demostró el uso excesivo de antibióticos caros de segunda elección para el tratamiento de la sinusitis. En 2001, los CDC organizaron una reunión de un grupo de expertos para producir recomendaciones basadas en pruebas sobre el uso de antibióticos en el tratamiento de infecciones respiratorias altas, incluidas la sinusitis, la faringitis y la bronquitis, en adultos sin comorbididad. Estas recomendaciones tienen por fin disminuir el uso inapropiado de antibióticos. En ellas se indica que las infecciones respiratorias altas se presentan con síntomas nasofaríngeos y respiratorios, pero no tienen características claras que las localicen. Incluso la emisión de pus por la nariz o en la faringe no prueba que la infección sea bacteriana. La guía de práctica clínica recomienda no dar antibióticos en estos casos. Análogamente, para la bronquitis aguda no complicada y la tos aguda las guías recomiendan evitar los antibióticos una vez se ha descartado una neumonía. Para la sinusitis bacteriana ligera o moderada, se deben evitar los antibióticos a no ser que los síntomas persistan por lo menos durante una semana; estos síntomas son descarga nasal purulenta, dolor maxilar o odontalgia o dolor al tocar los dientes. Sólo en estos casos se debe usar un antibiótico, que debe ser amoxicilina, doxiciclina o trimetoprim-sulfametoxazol. Las guías recomiendan el uso de penicilina o eritromicina para el tratamiento de la faringitis sólo cuando hay por lo menos tres de los siguientes cuatro criterios: fiebre, exudado, adenopatía cervical anterior dolorosa y ausencia de tos. Una recomendación alternativa consiste en tratar siempre a los pacientes con estos cuatro criterios, y tratar a los que presentan dos o tres de los cuatro criterios cuando las pruebas antigénicas rápidas son positivas. Estas nuevas recomendaciones, que limitan el uso de antibióticos, se basan en pruebas de eficacia y pueden ayudar al clínico a identificar a los pacientes que no resultarían beneficiados del uso de un antibiótico. Si son seguidas, estas recomendaciones deben dar lugar a menos prescripciones inapropiadas de antibióticos para el tratamiento de infecciones respiratorias agudas, y pueden ayudar a enlentecer la diseminación de la resistencia a los antibióticos