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Última actualización: 12/8/2020
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Anderson ML, Dobkin C, Gorry D. The effect of influenza vaccination for the elderly on hospitalization and mortality: An observational study with a regression discontinuity design
Annals of Internal Medicine (Ann Intern Med)
3 de marzo 2020
página(s) 1

Nuevas pruebas de la falta de eficacia de la vacunación contra la gripe:

Las recomendaciones sanitarias de vacunación contra la gripe se basan en los resultados de estudios observacionales.

Mucho antes de que en el Reino Unido (en 2000) y en EEUU se recomendara la vacunación de la gripe a todos los adultos, la vacuna era recomendada solamente para los mayores de 65 años. Sin embargo, las pruebas del efecto beneficioso de vacunar a las personas de edad avanzada son escasísimas y sesgadas. Los ensayos clínicos no han mostrado poder (estadístico) suficiente para confirmar que la vacunación da lugar a una disminución de la tasa de ingreso hospitalario y de la mortalidad. Los estudios observacionales (en los que se ha registrado un supuesto efecto protector de la vacunación) son difíciles de interpretar, a causa de sus sesgos inherentes.

Por estos motivos los autores de este estudio realizaron un análisis de “discontinuidad de regresión” de las tasas de vacunación contra la enfermedad gripal en varias bases de datos clínicas británicas, en el período 2000-2014, con datos de los tiempos en que no se vacunaba a los menores de 65 años. Se incluyó a las personas de 55 a 75 años de edad.

Se confirmó el incremento esperado de la tasa de vacunación de adultos (de 34% a 57% cuando se cumplían 65 años). Se examinó a continuación si se produjeron reducciones correspondientes de las tasas de ingreso hospitalario por enfermedad respiratoria y de la mortalidad durante el mismo año.

Los resultados mostraron que todos los indicadores de enfermedad respiratoria grave aumentaron con la edad, pero pasaron por el umbral de los 65 años de edad sin alteraciones de tendencia, de modo que no se apreciaron las reducciones evidentes que serían de esperar si la vacunación contra la gripe confiriera un efecto beneficioso claro:

Se examinaron 170 millones de contactos con el sistema sanitario y 7,6 millones de muertes. Cumplir 65 años de edad se asoció a un aumento estadística y clínicamente significativo de la tasa de vacunación anual. Sin embargo, no se hallaron pruebas de que la vacunación reduzca la tasa de ingreso hospitalario ni la mortalidad en las personas de edad avanzada. Las estimaciones fueron suficientemente precisas para poder descartar los resultados de estudios anteriores (que habían sugerido un efecto beneficioso de la vacunación).

Los autores concluyen que la eficacia de la vacunación antigripal en personas no muy ancianas es como máximo modesta. Añaden que si se vacunara a grupos de edad más jóvenes se reduciría la carga de la enfermedad en las personas mayores.