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Última actualización: 20/2/2020
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Ref. ID 103511
 
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Walsh S, King E, Brayne C. France removes state funding for dementia drugs
British Medical Journal (BMJ)
17 de enero 2020
Volumen 367 página(s) l6930

En mayo de 2018 la ministra de sanidad de Francia anunció que los tratamientos farmacológicos de la demencia (inhibidores de la acetilcolinesterasa, es decir donepecilo, rivastigmina y galantamina, más memantina) serían excluidos de la financiación pública. Esta decisión es fruto de la campaña de la revista Prescrire (“Han quedado atrás los días en los que el apoyo a los pacientes y a sus luchadoras familias se basaba en medicamentos que dan falsas esperanzas”).

Al mes siguiente el NICE publicó una puesta al día de su guía de práctica clínica (GPC), en la que, por primera vez, se recomendaba tratamiento combinado, se recomendaba no detenerlo solo porque la enfermedad progresara, a la vez que se relajaban las condiciones de prescripción en atención primaria.

En resumen, estos fármacos ya no son financiados en Francia, mientras que son todavía más promovidos en el Reino Unido.

Las autoridades de Francia citan varias razones para esta medida: dudas sobre el significado clínico de sus efectos cognitivos, ausencia de efecto beneficioso confirmado sobre los síntomas de alteración del comportamiento, la calidad de vida y el tiempo hasta el ingreso en residencia, y datos que indican un incremento del riesgo de bradicardia que obliga a ingreso hospitalario.

Para justificar la retirada del único tratamiento farmacológico disponible en pacientes que lo toleran bien y en los que parecen ser beneficiosos (aunque de relevancia clínica incierta), se debe tener una idea clara de lo que se va a ganar. Las autoridades francesas de sanidad argumentan que estos fármacos distraen la atención de clínicos, investigadores y gestores sobre otras medidas no farmacológicas. Esperan que esta decisión desplace las prioridades desde la búsqueda de un diagnóstico y tratamiento más precoces, a estrategias más centradas en la persona, con mayor investigación sobre las opciones de tratamiento no farmacológico y con mayor presión sobre gestores y organizaciones prestadoras de servicios asistenciales para que apoyen adecuadamente a los pacientes y a sus cuidadores.