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Última actualización: 14/10/2019
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Ref. ID 103161
 
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van Eijk AM, Zulaika G, Lenchner M, Mason L, Sivakami M, Nyothach E, Unger H, Laserson KFPhillips-Howard PA. Menstrual cup use, leakage, acceptability, safety, and availability: a systematic review and meta-analysis
The Lancet Public Health (The Lancet Public Health)
2019
Volumen 4 página(s) 1

La copa menstrual es una alternativa ecológica y asequible a los tampones y compresas. Esta revisión de los datos disponibles indica que es tanto o más efectiva, segura y práctica que las compresas y tampones, y además más barata.

La copa es un receptáculo de silicona que se introduce en la vagina durante la menstruación, para recoger el flujo menstrual. Ha merecido escasa difusión, en países desarrollados y menos desarrollados. Esto podría deberse en parte a la incertidumbre sobre la seguridad de los productos de inserción vaginal, relacionadas con el síndrome de shock tóxico causado por los tampones con mayor capacidad de absorción.

Las autoras de esta revisión sistemática se propusieron reunir la información existente sobre frecuencia de las pérdidas de flujo, aceptabilidad y seguridad de la copa menstrual.

Se examinaron 43 estudios cuantitativos (ensayos clínicos y estudios de cohortes) y cualitativos (registros de farmacovigilancia como el de la FDA, encuestas cualitativas de opinión, etc.), en un total de 3.319 mujeres y adolescentes.

Los seis estudios cualitativos más importantes fueron realizados en países en desarrollo (sobre todo en África y Asia).

Todos los estudios cualitativos y algunos cuantitativos mostraron un efecto positivo del uso de la copa sobre la vida de las participantes, disminución de la preocupación por manchar y por las pérdidas, así como mejor movilidad.

En cuatro estudios las tasas de pérdida de flujo menstrual con la copa fueron parecidas o más bajas que las registradas con compresas y tampones.

En conjunto, un 20% de las participantes notificó malestar a la inserción en los primeros días. En un ensayo cruzado en Sudáfrica, se registró dolor a la introducción en los primeros tres meses en 10 de 106 (9%) usuarias de copa comparado con ninguna de las de compresa o tampón.

Los estudios cuantitativos longitudinales en países en desarrollo mostraron una curva de aprendizaje de 2 a 5 meses.

En los países en desarrollo se registraron dificultades de uso relativas al lavado y almacenado de la copa.

En los estudios cualitativos se puso de manifiesto la ventaja económica de la copa sobre las compresas y tampones.

Las tasas de infección también fueron en conjunto parecidas, y en algunos estudios fueron más bajas con la copa.

Alrededor de 70% de las participantes en 13 estudios afirmaron al final del estudio que querían seguir usando la copa.

Se registraron 5 casos de shock séptico, y otros casos de dificultades para la extracción que motivaron atención médica y de lesiones vaginales; no obstante, en los estudios en los que se realizaron exámenes de seguimiento, no se apreció que la copa dé lugar a lesiones de vagina o de cérvix. También se han registrado casos de desplazamiento de un DIU. Las autoras proponen que “las mujeres que usan un DIU quizá deberían considerar una opción alternativa de contracepción o de cuidado menstrual”.

En internet, la copa menstrual fue raramente citada en materiales educativos dirigidos a adolescentes sobre la pubertad y la menstruación. Esta falta de información sobre la copa parece ser global.

Se identificaron marcas de copa menstrual en 99 países, con precios muy variables (mediana de 23,30 USD).