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Última actualización: 8/12/2019
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Anónimo. Sulfonamide cross-reactivity
The Medical Letter on Drug and Therapeutics Bulletin (The Medical Letter on Drug and Therapeutics Bulletin)
25 de marzo 2019
Volumen 61 nº 1568 página(s) 1

Los fármacos con estructura de sulfamida pueden ser empleados como antibacterianos, pero también como:

- antirretrovirales (darunavir, fosamprenavir, tipranavir),

- diuréticos inhibidores de la anhidrasa carbónica (acetazolamida, brinzolamida, dorzolamida, metazolamida),

- AINE (celecoxib),

- diuréticos del asa (bumetanida, furosemida, torasemida),

- sulfonilureas hipoglucemiantes (glimepirida o glibenclamida, glipicida, glibornurida o gliburida),

- diuréticos tiacídicos (clorotiacida, clortalidona, hidroclorotiacida, indapamida, metolazona),

- triptanos (almotriptán, eletriptán, frovatriptán, naratriptán, rizatriptán, sumatriptán, zolmitriptán); los triptanos contienen un grupo sulfonilo, que es estructuralmente diferente de las sulfamidas; el almotriptán es el único para el que en su ficha técnica se recomienda prudencia al prescribirlo a pacientes con alergia conocida a sulfamida.

- antagonista adrenérgico alfa-1 (tamsulosina),

- sulfasalacina (salazopirina, sulfasalazopirina) (que es parcialmente metabolizada al antibacteriano sulfapiridina), o

- antiepiléptico (zonisamida).

Las sulfamidas con actividad antibacteriana (sulfanilamida, sulfametoxazol, sulfadiacina, etc.), así como las que carecen de actividad antibacteriana, comparten un grupo SO2NH2 en su estructura química, pero la mayoría de los no antibacterianas carecen de dos de las características estructurales que han sido asociadas a las reacciones de hipersensibilidad: un grupo arilamina en posición N4 y un anillo de cinco o seis átomos de los que uno es de nitrógeno, fijado al nitrógeno N1 del grupo sulfamida.

Alrededor de un 2-3% de la población tiene alergia a sulfamidas (la incidencia es mayor en pacientes con infección por VIH). Las reacciones de hipersensibilidad a sulfamidas se caracterizan generalmente por fiebre que puede acompañarse de erupción maculopapular, que aparecen 7 a 14 días después del inicio del tratamiento. Menos frecuentes son las reacciones anafilácticas mediadas por IgE, el síndrome de Stevens-Johnson (SSJ), la necrolisis epidérmica tóxica (NET) o el DRESS acompañado de eosinofilia.

Las sulfamidas no antibacterianas dan lugar a reacciones de hipersensibilidad con una frecuencia mucho menor que la de las antibacterianas.

No existen pruebas diagnósticas de la alergia a sulfamidas.

No se han realizado ensayos clínicos sobre reactividad cruzada con sulfamidas no antibacterianas, en pacientes con alergia bien documentada a sulfamidas antibacterianas.

Estudios en series de casos ponen en duda que celecoxib se asocie a mayor incidencia de reacciones alérgicas que otros AINE, en personas con hipersensibilidad a sulfamidas.

En un estudio de cohortes en más de 20.000 pacientes que habían consumido una sulfamida antibacteriana (sulfametoxazol + trimetoprim en 98,4% de los casos), se registró una mayor incidencia de reacciones alérgicas (9,9%) en los pacientes con antecedente de reacción de hipersensibilidad a sulfamida antibacteriana, cuando posteriormente (en los 60 días siguientes) recibieron una sulfamida no antibacteriana (hipoglucemiante o diurético), comparados con los pacientes sin antecedente de reacción de hipersensibilidad (1,6%). No obstante, los primeros también mostraron una incidencia especialmente elevada de hipersensibilidad a penicilina y a otros fármacos; los autores concluyeron que, aunque el antecedente de reacción de hipersensibilidad a una sulfamida antibacteriana puede constituir un factor de riesgo de hipersensibilidad a otra sulfamida no antibacteriana, quizá es más importante una predisposición general a las reacciones alérgicas (por ej., en pacientes con infección por VIH), que la reactividad cruzada.

En otra revisión de historias clínicas hospitalarias, 215 pacientes con antecedente de alergia a sulfamida habían recibido entre una y tres otras sulfamidas no antibacterianas, y se registraron 4 casos de reacciones no graves (a gliburida, sumatriptán, furosemida y celecoxib).

En otro estudio, de 94 pacientes hospitalizados con antecedente de reacción de hipersensibilidad a sulfamida antibacteriana (45% a sulfametoxazol + trimetoprim), un 43% había estado consumiendo una sulfamida no antibacteriana (principalmente furosemida, hidroclorotiacida, una sulfonilurea o celecoxib) antes del ingreso durante una media de 6,2 años, sin que se registraran reacciones alérgicas. Un 10% adicional recibió una sulfamida no antibacteriana durante el ingreso, sin que se registrara ninguna reacción alérgica.

La consideración de las diferencias estructurales entre las sulfamidas antibacterianas (la experiencia se concentra sobre todo en sulfametoxazol) y otras sulfamidas, así como la consideración de los resultados de escasos estudios observacionales conduce a concluir que es improbable que ocurra reactividad cruzada. No obstante, los pacientes con antecedente de reacción alérgica a una sulfamida podrían tener una predisposición general a este tipo de reacciones. Además, no es necesario que los pacientes con antecedente de reacción alérgica a una sulfamida antibacteriana eviten siempre el consumo de sulfamidas no antibacterianas.