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Última actualización: 24/4/2019
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Alexander M. Los calmantes opioides no funcionan para el dolor crónico. ¿Por qué los seguimos recetando?
eldiario.es (eldiario.es)
27 de enero 2019
página(s) 27

Se reproducen algunos párrafos de este artículo que se puede encontrar en:

https://www.eldiario.es/theguardian/opioides-funcionan-cronico-seguimos-recetando_0_859864491.html

“…En Reino Unido tenemos un gran problema con los calmantes de origen opioide, como el tramadol, la codeína, la morfina y el fentanilo. No es tan grave como en Estados Unidos, donde se calcula que cada 11 minutos muere una persona a causa de los opioides, pero de todas formas es un problema grave. En 2017, los médicos generales de Inglaterra hicieron 23,8 millones de recetas de opioides, cuando la mayoría de ellas debe de haber beneficiado poco y nada a los pacientes.

No existe prácticamente evidencia que demuestre la efectividad de los opioides para el dolor crónico. Se calcula que de cada 10 pacientes que utilizan opioides para el dolor crónico, probablemente solo uno se beneficiará del tratamiento. Eso es bueno para ese paciente, pero los otros 9 estarán tomando un medicamento inefectivo para su problema y que además puede causar innumerables efectos secundarios no deseados, como nauseas, resfriado, reducción de la libido, caídas, dificultad para respirar, e incluso puede empeorar el dolor. En pocas palabras, un problema se puede empeorar mucho más.

... Médicos con buenas intenciones recetan opioides para intentar aliviar la angustia de sus pacientes. Si la dosis inicial no funciona, existe la tentación de aumentarla aunque la evidencia nos dice que no ayudará. Si los opioides no funcionan en las primeras semanas, es poco probable que ayuden a largo plazo. Si el tratamiento no se revisa a su debido tiempo, el paciente puede volverse adicto a los opioides. Al intentar solucionar un problema, hemos creado otro.

Sabemos que muchos pacientes con dolor crónico sufren además de otros problemas: infancias difíciles, pobreza, violencia machista, enfermedades de salud mental. Para estos pacientes, los opioides pueden funcionar como una forma de insensibilizarse ante la dura realidad de la vida, incluso si el dolor persiste.”