Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 21/5/2019
SIETES contiene 92751 citas

 
Ref. ID 102848
 
Tweet
Manson JE, Cook NR, Lee I-M, Christen W, Bassuk SS, Mora S, Gibson H, Gordon D, Copeland T, D'Agostino D, Friedenberg G, Ridge C, Bubes V, Giovannucci EL, Willett WC, Buring JE, for the VITAL Research Group. Vitamin D supplements and prevention of cancer and cardiovascular disease
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
10 de noviembre 2018
página(s) 1

En este ensayo clínico con un número elevado de participantes no se registró efecto beneficioso de los suplementos de vitamina D para la prevención de patología cardiovascular o de cáncer.

El objetivo del ensayo clínico VITAL (Vitamin D and Omega-3 Trial) fue examinar si dos suplementos de consumo generalizado en EEUU reducen la incidencia de patología cardiovascular y de cáncer. Participaron casi 26.000 personas de edad mediana o edad avanzada (edad media de 67 años) sin antecedente de patología cardiovascular, cáncer ni otras patologías graves. En un diseño factorial, fueron aleatorizados a recibir un suplemento de 2.000 UI al día de vitamina D3 o placebo, y también a recibir un suplemento de ácidos grasos n-3 (omega 3) o placebo.

Al inicio los niveles séricos medios de 25-hidroxivitamina D eran de 31 ng/mL; al cabo de un año eran de 42 ng/mL en los aleatorizados a suplemento de vitamina D3, y no se habían modificado en el grupo placebo.

Durante un seguimiento de una duración mediana de 5,3 años no se registraron diferencias significativas entre el grupo vitamina D3 y el grupo placebo en la incidencia de ninguna de las variables principales: morbimortalidad cardiovascular grave [infarto de miocardio (IAM) + ictus + muerte cardiovascular] y cáncer invasivo. La mortalidad por todas las causas fue idéntica en ambos grupos.

Los análisis de subgrupos revelaron que la vitamina D3 tampoco tuvo efecto beneficioso ni en los participantes de raza negra ni en los que al inicio mostraban unos niveles en suero de menos de 20 ng/mL.

Estos resultados contradicen los de numerosos estudios observacionales, los cuales deben estar plagados de posibles sesgos, factores de confusión y causalidad inversa (es decir, las personas con menos salud tienen mayor probabilidad de no exponerse al sol, y peor nutrición).