Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 9/1/2019
SIETES contiene 92636 citas

 
Ref. ID 102679
 
Tweet
Throckmorton DC, Gottlieb S, Woodcock J. The FDA and the next wave of drug abuse — Proactive pharmacovigilance
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
19 de julio 2018
Volumen 379 nº 3 página(s) 205-7

Funcionarios de la FDA describen las medidas tomadas por la agencia en para hacer frente a la epidemia de dependencia y muertes por intoxicación por analgésicos opiáceos. Describen las medidas de información para el prescriptor y otras.

Con la idea de la farmacovigilancia proactiva, examinan factores contributivos y posibles consecuencias de la epidemia y de las medidas que se están tomando para frenarla. Hacen referencia a la importancia de examinar los patrones de utilización de medicamentos para identificar problemas de inseguridad del consumo de medicamentos.

Comentan que en EEUU el consumo de gabapentina y pregabalina se ha triplicado entre 2002 y 2015. Estos fármacos podría ser objeto de abuso mal uso [lo que es evidente]. Un sistema de “escucha” de las redes sociales ha identificado que entre 2013 y 2017 se ha pasado de debates sobre el consumo legítimo de estos fármacos a otros sobre su mal uso y abuso. También favorecen investigación en bases de datos sobre las consecuencias del consumo simultaneo de opiáceos y gabapentinoides, por ejemplo sobre el pronóstico de las intoxicaciones agudas por los primeros.

También se cita el caso del kratom, comercializado en la red y en tiendas de “parafernalia” cannábica. Entre 2010 y 2015 el consumo de kratom se ha multiplicado por diez.

Otro caso es el de la loperamida, que puede ser obtenida sin receta médica. [Con el fin de protegerse], afirman: “Cuando es consumida a las dosis adecuadas, la loperamida constituye un tratamiento seguro y eficaz de la diarrea, y su disponibilidad sin necesidad de receta es beneficiosa”. A través del examen de las redes sociales se ha identificado que es consumida a dosis muy altas “en un intento de autotratar la dependencia de opiáceos o de obtener efectos euforizantes”. [La culpa es de los (miles de) consumidores.] Recuerdan que la FDA ha advertido hace unos años del riesgo de torsade de pointes consiguiente al consumo de loperamida.

“Finalmente, pueden aparecer nuevos fármacos objeto de abuso (por ej., tianeptina), y los patrones de consumo y de mal uso pueden cambiar (por ej., gabapentinoides). Si se va más allá, será necesario comprender y saber responder a estos nuevos retos. La mejor manera de determinar la estrategia adecuada para regular estas sustancias será a través de un sistema de farmacovigilancia multifacético, que emplea varias herramientas para identificar fuentes de datos epidemiológicos tradicionales y nuevas, evaluar las propiedades farmacológicas de los productos y evaluar los contextos sociales en los que se consumen las sustancias. La FDA ha dedicado nuevos recursos a desarrollar estas capacidades…”.