Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 22/5/2018
SIETES contiene 92336 citas

 
Ref. ID 102571
 
Tweet
Richardson K, Fox C, Maidment I, Steel N, Loke YK, Arthur A, Myint PK, Grossi CM, Mattishent K, Bennett K, Campbell NL, Boustani M, Robinson L, Brayne C, Matthews FE, Savva GM. Anticholinergic drugs and risk of dementia: case-control study
British Medical Journal (BMJ)
25 de abril 2018
Volumen 361 página(s) k1315

El objetivo de este estudio de casos y controles realizado en la base de datos CPRD fue estimar la asociación entre la duración y el nivel de exposición a diferentes tipos de fármacos anticolinérgicos y la incidencia posterior de demencia.

Se incluyó a 40.770 pacientes de 65 a 99 años, con un diagnóstico de demencia efectuado entre abril de 2006 y julio de 2015, que fueron comparados con 283.933 controles sin demencia. Se examinó la exposición a anticolinérgicos en los 4 a 20 años anteriores al diagnóstico de demencia, según consumo en DDD y con la ayuda de la escala de carga anticolinérgica.

Estudio registrado en el registro europeo de estudios postautorización, con el nº EUPAS8705.

RESULTADOS: Se prescribió como mínimo un fármaco anticolinérgico a 14.453 casos (35%) y a 86.403 controles (30%), con una puntuación en la escala de carga anticolinérgica de 3 (actividad anticolinérgica definida) durante el período de exposición.

El valor ajustado de riesgo fue de 1,11 (IC95%, 1,08-1,14) para cualquier fármaco anticolinérgico con una puntuación de 3. Se registró una asociación entre riesgo de demencia y puntuación creciente en la escala de carga anticolinérgica.

Cuando se consideraron los grupos farmacológicos por separado, los fármacos gastrointestinales con una puntuación de 3 en la escala no mostraron una asociación con riesgo de demencia.

El riesgo de demencia aumentó paralelamente al aumento de la exposición a antidepresivos, urológicos y antiparkinsonianos (los grupos farmacológicos asociados a mayor riesgo) con una puntuación de 3. Este resultado también fue observado con exposiciones ocurridas entre 15 y 20 años antes del diagnóstico.

CONCLUSIONES: Los autores concluyen que hallaron una asociación sólida entre la exposición a determinadas clases de fármacos anticolinérgicos y riesgo futuro de demencia. Esta asociación podría ser el resultado de un efecto específico de clase, o del uso de los fármacos para el tratamiento de síntomas precoces de demencia.

Algunos párrafos de la Discusión tienen especial interés:

Sobre el conjunto de los fármacos anticolinérgicos:

Las pruebas de mecanismos que asocien los fármacos anticolinérgicos a la incidencia de demencia son limitadas. No obstante, estudios de anatomía patológica en la especie humana y en ratones señalan que los anticolinérgicos afectan la patología degenerativa. Más recientemente, en un estudio transversal de la Iniciativa de Neuroimagen en la Enfermedad de Alzheimer (ADNI) y del Estudio de Memoria y Envejecimiento de Indiana (IMAS) han asociado la exposición a anticolinérgicos con una reducción del metabolismo de la glucosa y un aumento de la atrofia cerebral, y también con afectación cognitiva leve e incidencia de enfermedad de Alzheimer, en personas con función cognitiva normal al inicio del estudio (HR=2,47).

Sobre los fármacos utilizados para la incontinencia urinaria:

En ensayos clínicos los fármacos anticolinérgicos utilizados en urología (para la incontinencia), y sobre todo la oxibutinina, han mostrado pruebas consistentes de producir declive cognitivo, por lo que es plausible que a la larga incrementen el riesgo de demencia. La incontinencia puede ser un síntoma temprano de demencia, pero para explicar la asociación hallada en nuestro estudio, la incontinencia urinaria por sí misma debería ser un importante factor de riesgo de diagnóstico de demencia al cabo de 15 a 20 años.

Sobre los antidepresivos:

Los antidepresivos (principalmente ISRS) con una puntuación de efecto anticolinérgico de 1 sólo mostraron asociación con demencia cuando la exposición había sido cercana a la fecha de diagnóstico (de demencia). Por el contrario, el hallazgo de una asociación constante entre demencia y antidepresivos con una puntuación de 3 a lo largo de 20 años antes del diagnóstico de demencia refleja muy probablemente una asociación causal (aunque no se puede descartar confounding residual). Se ha demostrado de manera consistente que la depresión se asocia a mayor riesgo de demencia a corto y medio plazo (hasta 10 años). Sin embargo, en estudios con seguimiento de más de 190 años no se ha podido detectar una asociación, o la detectada ha sido de pequeña cuantía. Esto sugiere que es poco probable que el confounding residual explique la asociación hallada en nuestro estudio.

Sobre los antiparkinsonianos:

Los pacientes con enfermedad de Parkinson tienen un riesgo elevado de demencia; estudios anteriores ya habían mostrado que los fármacos antiparkinsonianos anticolinérgicos incrementan el declive cognitivo. Nuestro estudio aporta pruebas adicionales que indican que estos fármacos deben ser evitados, en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

Sobre la dosis acumulada peligrosa:

En cada caso (antidepresivos, antiparkinsonianos y urológicos con un efecto anticolinérgico de 3 puntos) se observó una relación dosis-respuesta con una asociación positiva de menor cuantía, pero visible, entre demencia y uso registrado de menos de 90 DDD. Es posible que en algunos casos estas exposiciones de bajo nivel reflejen una exposición más prolongada que no es capturada en la historia clínica del paciente.

Estudios anteriores en los que se ha asociado la exposición a anticolinérgicos con el riesgo de demencia pueden haber disuadido a algunos pacientes y clínicos de usar antihistamínicos anticolinérgicos y fármacos cardiovasculares y gastrointestinales.

Sobre gastrointestinales:

Hallamos una asociación ligeramente negativa entre exposición a fármacos gastrointestinales con puntuación de y y de 3, y demencia, con un efecto dosis-respuesta aparente. No tenemos explicación de este resultado.

Cardiovasculares:

Los fármacos cardiovasculares con 1 punto también mostraron una asociación negativa, lo que quizá indique que su efecto protector es más poderoso que el daño asociado a su efecto anticolinérgico.

Antihistamínicos:

Se halló una asociación débil entre exposición a antihistamínicos y demencia, no estadísticamente significativa. A pesar de que muy pocos pacientes (alrededor de 0,3% de la muestra) recibieron más de 365 DDD de antihistamínicos, los que recibieron menos prescripciones también podrían haber adquirido y consumido antihistamínicos sin receta, y este consumo no está registrado en la base de datos.

A continuación se dice algo que llama la atención: “Los pacientes a los que se prescriben más de 365 DDD pueden ser un grupo de menor nivel socioeconómico, para los que los medicamentos de prescripción son gratuitos, y por lo tanto preferidos a los OTC.”

[Esto revela que no sólo no se incluye la clase social en los análisis estadísticos ajustados, sino que la clase social es ignorada en la información contenida en la base de datos. Hay que recordar que edad y clase social son los principales determinantes de la enfermedad. Un estudio en el que los resultados no sean ajustados por clase social es un estudio defectuoso. Lamentablemente, la gran mayoría de los estudios de farmacoepidemiología no consideran la clase social. ¿Será porque quien dicta la agenda de la investigación científica es el diablo?]