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Última actualización: 14/10/2019
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Saag KG, Petersen J, Brandi ML, Karaplis AC, Lorenzton M, Thomas T, Maddox J, Fan M, Meisner PD, Grauer A. Romosozumab or alendronate for fracture prevention in women with osteoporosis
The New England Journal of Medicine (N Engl J Med)
11 de septiembre 2017
página(s) 1

En este ensayo clínico se evaluó un nuevo anticuerpo monoclonal, romosozumab, que se fija a la esclerostina y la inhibe, incrementa la formación de hueso y disminuye la resorción ósea.

Participaron 4.093 mujeres en edad postmenopáusica con osteoporosis y antecedente de una fractura por fragilidad. Fueron aleatorizadas a recibir romosozumab por vía subcutánea una vez al mes (210 mg) o alendronato semanal (70 mg) por vía oral, seguidos de alendronato (no a ciegas) en ambos grupos.

Las variables principales fueron la incidencia acumulada de nuevas fracturas vertebrales al cabo de 24 meses, y la incidencia acumulada de fractura clínica (no vertebral o bien vertebral sintomática) en el momento del análisis principal (después que se confirmara fractura clínica en más de 330 participantes. Las variables secundarias fueron la incidencia de fractura no vertebral y la de fractura de cuello de fémur en el momento del análisis principal. Se adjudicaron a cada grupo los casos de efectos cardiovasculares graves, osteonecrosis mandibular y fractura atípica.

Ensayo clínico financiado por Amgen y otras instituciones, registrado en ClinicalTrials.gov con el nº NCT01631214.

RESULTADOS: Al cabo de 24 meses se registró un riesgo un 48% más bajo de nueva fractura vertebral en el grupo aleatorizado a romosozumab (6,2%; 127 de 2.046) comparado con el aleatorizado a alendronato solo (11,9%, 243 de 2.047) (p<0,001).

Se registró fractura clínica en 198 de 2.046 (9,7%) comparado con 266 de 2.047 (13,0%) (RR=0,73; p<0,001).

También se registró un menor riesgo de fractura no vertebral [178 de 2.046 (8,7%) comparado con 217 de 2.047 (10,6%), así como un menor riesgo de fractura de cuello de fémur [41 de 2.046 (2,0%) comparado con 66 de 2.047 (3,2%); p=0,02].

Durante el primer año se registraron más efectos adversos cardiovasculares con romosozumab [50 de 2.040 (2,5%) comparado con 38 de 2.014 (1,9%)].

En el texto del artículo se informa pobremente sobre los efectos adversos. Se registraron reacciones de hipersensibilidad en 7 pacientes aleatorizados a romosozumab, en el primer año (dermatitis, dermatitis alérgica y erupción macular, que obligaron a suspender el tratameinto casi en todos los casos). Se registraron más casos de reacciones en el punto de inyección con romosozumab (5,2%, comparado con 2,9% en el grupo placebo). Durante los primeros 15 meses, desarrollaron anticuerpos fijadores de romosozumab 646 pacientes (18% de los que recibieron el fármaco), y anticuerpos neutralizantes en 25 pacientes (0,7%), sin que se detectara algún efecto de estos anticuerpos sobre la eficacia o sobre los efectos adversos.

A pesar de que en el resumen se citan efectos adversos cardiovasculares, en ningún lugar del artículo se describe de cuáles se trata. Sólo en la tabla sobre efectos adversos se informa que padecieron un “acontecimiento adverso grave” un 8,7% de los aleatorizados a placebo comparado con 9,6% de los aleatorizados a romosozumab; las cifras respectivas referentes a los efectos cardiovasculares graves son 1,1% y 1,2%, y la de muerte cardiovascular de 0,4% y 0,5%.

Durante la fase abierta con alendronato en ambos grupos. Se registraron casos de osteonecrosis mandibular (uno en cada grupo) y de fractura atípica de fémur (2 y 4 casos, respectivamente).

Los autores concluyen que en mujeres en edad postmenopáusica con osteoporosis y con riesgo elevado de fractura, el tratamiento con romosozumab durante 12 meses seguido de alendronato dio lugar a un riesgo significativamente más bajo de fractura que el alendronato solo.