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Última actualización: 19/7/2019
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Vliegenthart ADB, Berends C, Potter CMJ, Kersaudy-Kerhoas M, Dear JW. MicroRNA-122 can be measured in capillary blood which facilitates point-of-care testing for drug-induced liver injury
British Journal of Clinical Pharmacology (Br J Clin Pharmacol)
septiembre 2017
Volumen 83 nº 9 página(s) 2027-33

El microRNA-122 (miR-122) es un nuevo biomarcador circulante en sangre indicativo de hepatotoxicidad por fármacos. Hasta la fecha, se ha determinado su concentración en suero o plasma de muestras de sangre venosa. Si pudiera ser determinado en sangre capilar obtenida por punción en la yema de un dedo, facilitaría el diagnóstico inmediato.

En este estudio, en voluntarios sanos se determinó el (miR-122) por PCR en tres gotas de sangre capilar obtenidas en intervalos de 32 minutos. El coeficiente de variación de la variabilidad intraindividual entre muestras obtenidas en los mismos intervalos fue de 49,9%. El miR-122 reflejó fielmente la concentración en sangre y en plasma de muestras venosas (r de Pearson=0,89; p<0,0001). El valor de (miR-122) fue 86 veces más alto en pacientes con hepatotoxicidad por fármacos: el valor mediano fue de 1,0 x 108 (IQR 1,89 × 107-3,04 × 109) copias/gota de sangre en los pacientes afectados, comparado con 1,85 × 106 (4,92 × 105-5,88 × 106) en controles. El análisis ROC (receiver operator characteristic) demostró que el miR-122 capilar identifica de manera sensible y específica la hepatotoxicidad por fármacos (AUC=0,96; p=0,0002).

Los autores concluyen que este trabajo constituye una base para el posible uso del miR-122 en sangre capilar como biomarcador de la hepatotoxicidad por fármacos en la especie humana. “Con su desarrollo en relación con los diferentes fármacos causantes, podría ser utilizado por tecnologías innovadoras para ser aplicadas en el punto de atención sanitaria como prueba diagnóstica mínimamente invasiva y próxima al paciente”.

[Por una parte, no se entiende fácilmente que un mismo marcador sirva para identificar la toxicidad hepatocelular de la colestásica. De hecho, 7 de los 8 pacientes relataban exposición a paracetamol (y el octavo a nitrofurantoína), de modo que se debe referir a lesión hepatocelular. Por otra parte, el fundamento del trabajo es redundante: se valida una prueba en pacientes “diagnosticados” de hepatotoxicidad por fármacos, con criterios y períodos de latencia no detallados; por otra parte, la toma de dosis excesivas de paracetamol no necesita de una nueva (y por ende cara) prueba diagnóstica, dado que su resultado no modifica el comportamiento clínico. Finalmente, parece que se promueve una prueba diagnóstica para una patología de incidencia baja.]