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Última actualización: 18/6/2018
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En la especie humana una inmunidad efectiva frente al cáncer se ha asociado a la presencia de células T dirigidas contra los neoantígenos tumorales, que son una clase de péptidos fijados al HLA que aparecen por mutaciones específicas del tumor. Son altamente inmunogénicos porque no están presentes en los tejidos normales y en consecuencia cortocircuitan la tolerancia tímica central.

Aunque durante mucho tiempo los neoantígenos han sido considerados dianas óptimas para provocar una respuesta inmunitaria antitumoral, su descubrimiento y evaluación sistemáticos sólo han sido posibles recientemente, cuando se ha podido disponer de la secuenciación paralela masiva para la detección de todas las mutaciones de codificación en los tumores, y de estrategias de máquina que aprende para predecir de manera fiable estos péptidos mutantes con elevada capacidad de fijación de moléculas del antígeno leucocitario humano (HLA).

Los autores probaron la hipótesis según la cual la vacunación con neoantígenos puede por una parte ampliar las poblaciones ya existentes de células T específicas, y por la otra inducir un repertorio más amplio de nuevas especificidades de las células T en pacientes con cáncer, alterando el equilibrio intratumoral a favor de un mejor control del tumor.

En este trabajo se demuestra la factibilidad, seguridad y poder inmunogénico de una vacuna dirigida a 20 neoantígenos tumorales personales predecibles.

Las células T CD4+ y las T CD8+ polifuncionales inducidas por las vacunas se fijaron, respectivamente, a 58 (60%) y 15 (16%) de los 97 neoantígenos diferentes entre sí utilizados en los pacientes. Estas células T discriminaban los antígenos mutantes de los originales y en algunos casos reconocían el tumor autólogo.

De seis pacientes vacunados, cuatro no habían recaído en los 25 meses siguientes a la vacunación. Dos pacientes que recurrieron fueron posteriormente tratados con fármacos anti-PD-1 (anti-muerte celular programada-1) y experimentaron una regresión completa del tumor, acompañada de expansión del repertorio de células T específicas para los neoantígenos.

Estos resultados constituyen una base sólida para seguir desarrollando esta estrategia, sola y en combinación con bloqueos en otros puntos de la reacción inmunitaria.

[Se trata de resultados alentadores, pero ahora será necesario desarrollar estudios controlados para verificarlos.]