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Última actualización: 14/12/2019
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Ref. ID 101602
 
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Al-Khateeb Z, Hadker N, Scaife JG, Miyasato G, Sanchez H. What we value: the proposition behind the price
Trinity Partners (Trinity Partners)
24 de mayo 2017
página(s) 1-8

Interesante estudio sobre potenciales determinantes del precio (muy elevado) de los nuevos medicamentos.

Existe una importante diferencia entre lo que deseamos como individuos y lo que creemos que podemos financiar como sociedad. El objetivo del estudio fue identificar lo que las autorizaciones de los medicamentos más caros reflejan de los valores de nuestra sociedad. Los autores se preguntan también qué es lo que parece que “el mercado” está dispuesto a pagar.

Se analizaron los medicamentos más caros autorizados por la FDA entre 2014 y 2016. Se excluyeron los agentes diagnósticos. Se calcularon los costes a partir de listas oficiales de precios en EEUU.

En el período de estudio la FDA autorizó 103 nuevos medicamentos novedosos. Estos fueron divididos en tres grupos:

1) Los más caros (más de 200.000 $ por paciente y año), que fueron 10: eteplirseno, nusinerseno, ácido cólico, sebelipasa alfa, lumacaftor + ivacaftor, asfotasa alfa, eliglustato, ramucirumab, metreleptina y elosulfasa alfa.

2) Los segundos más caros, de 10.000 a 200.000 $ por paciente y año, que fueron 24: olaratumab, rucaparib, atezolizumab, venetoclax, alectinib, isavuconazonio, daratumumab, elotuzumab, palbociclib, lenvatinib, rh PTH 1-84, ixazomib, sonidegib, necitumumab, osimertinib, selexipag, triacetato de uridina, belinostato, pembrolizumab, olaparib, nivolumab, siltuximab, idelalisib y ceritinib.

3) Los demás.

Se compararon los del primer grupo con los del segundo.

Se examinaron cinco elementos o variables que podrían ser determinantes de la aceptación de un precio elevado del medicamento: indicación pediátrica, nominación para enfermedad rara (medicamentos huérfanos), incidencia importante, primer tratamiento específico de la enfermedad y primer producto de una nueva clase de fármacos.

Los resultados indican que los medicamentos para enfermedades raras son en general más caros: representaron 45% de las nuevas autorizaciones (46 de 103), 91% de los fármacos que cuestan más de 100.000 $ por paciente y año (31 de 103) y 100% de los de más de 200.000 $ por paciente a yño.

Los fármacos que necesitan tratamiento crónico a largo plazo fueron 48% de las autorizaciones (49 de 103), 13% de los del segundo grupo (entre 100.000 y 200.000 $ por paciente y año), y 90% de los del grupo más caro (>200.000 $ por paciente y año).

El tercio de medicamentos más caros (más de 200.000 $ por paciente y año) estuvo dominado por medicamentos pediátricos (80% de los del grupo más caro y sólo 4% del segundo grupo (de 100.000 a 200.000 $ al año).

El primer tratamiento específico para una enfermedad tiene mucha probabilidad de estar en el primer grupo (90%, comparado con 17% del segundo grupo).

Finalmente, un 70% de los de más de 200.000 $ por paciente y año fueron los primeros de una nueva clase de fármacos, comparado con 38% de los del segundo grupo.

En general se apreció una relación inversa entre precio e incidencia de la enfermedad: precio más elevado cuanto más rara es la enfermedad.

Casi la mitad de los nuevos medicamentos con precios de más de 100.000 $ por paciente y año fueron autorizados con un procedimiento acelerado; un 50% recibieron la designación de novedad terapéutica y 30 de 34 fueron evaluados con estatus prioritario.

Según los autores, este análisis revela tres cuestiones clave sobre lo que nuestra sociedad valora en relación con el precio de un nuevo medicamento: “no podemos dejar de salvar a los niños”, premiamos la innovación de mecanismo de acción, y prestamos especial atención, quizá desproporcionada, a minorías que no tienen acceso a los tratamientos que necesitan (estas minorías no son necesariamente minorías marginadas de la sociedad).