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Última actualización: 18/10/2019
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Farrell B, Pottie K, Thompson W, Boghossian T, Pizzola L, Rashid FJ, Rojas-Fernández C, Walsh K, Welch V, Moayyedi P. Deprescribing proton pump inhibitors. Evidence-based clinical practice guideline
Canadian Family Physician - Le Médecin de Famille Canadien (Canadian Family Physician - Le Médecin de Famille Canadien)
mayo 2017
Volumen 63 nº 5 página(s) 354-64

Los IBP se utilizan en muchas situaciones al margen de las indicaciones (autorizadas) de esofagitis por reflujo, dispepsia no ulcerosa y úlcera gastroduodenal. En pacientes de edad avanzada, constituyen a menudo un tratamiento "preventivo" que acompaña muchos otros tratamientos crónicos. A menudo su uso se mantiene de manera indefinida, con sus consecuencias médicas y económicas.

Se preparó una guía de práctica clínica para ayudar al clínico a retirar los IBP en los pacientes que los toman. Se basó en una revisión sistemática de los ensayos clínicos sobre retirada de IBP, y en el examen de las revisiones sobre efectos indeseados de estos fármacos.

La guía de práctica clínica recomienda retirar los IBP (reducir la dosis, detener su administración o pasar a la toma según necesidades) en adultos que han tomado un IBP como mínimo durante cuatro semanas, para el tratamiento de dispepsia o de reflujo gastroesofágico leve o moderado, o de esofagitis, y cuyos síntomas se han resuelto.

Estas recomendaciones no son aplicables a los pacientes con esófago de Barrett, esofagitis grave de grado C o D, e historia documentada de úlcera gastroduodenal sangrante.

Recomendaciones

Para pacientes adultos con síntomas gastrointestinales altos que han completado un mínimo de 4 semanas de tratamiento con un IBP, que ha dado lugar a la resolución de los síntomas, se recomienda lo siguiente:

- Disminuir la dosis diaria o detener la administración y pasar a uso a demanda (según síntomas). Esta recomendación es fuerte, pero basada en pruebas de mala calidad.

Alternativamente, se propone considerar la posibilidad de prescribir un antihistamínico H2 (recomendación débil, pruebas de calidad moderada).

Para los pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERG) leve o moderada, o que presentaron dispepsia pero ya no la presentan, disminuir la dosis del IBP no se sigue de una mayor tasa de recaída, eon comparación con continuar con la dosis estándar.

Se creyó que disminuir la dosis del IBP da lugar a más efectos beneficiosos que a daños, vista la falta de pruebas sobre daños, la posibilidad de reducir los costes y la posibilidad de reducir el riesgo de los efectos indeseados e interacciones de los IBP, que son raros.

Los resultados indican que las otras dos alternativas (pasar a un tratamiento a demanda con el IBP, o bien sustituir el IBP por un antihistamínico H2) se asocian a un riesgo de recaída de los síntomas mayor que si se disminuye progresivamente la dosis del IBP. No obstante, pasar al uso a demanda comporta la toma de menos medicamentos y una reducción del coste, ventajas que podrían ser preferibles para los pacientes.

En pacientes que reciben un IBP por un cuadro de dispepsia, se recomienda valorar al cabo de cuatro semanas y disminuir o retirar, u optar por una alternativa como un antihistamínico H2 si no se han resuelto los síntomas.