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Última actualización: 19/7/2019
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Ref. ID 100473
 
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Wang DD, Li Y, Chiuve SE, Stampfer MJ, Manson JE, Rimm EB, Willett WC, Hu FB. Association of specific dietary fats with total and cause-specific mortality
JAMA Internal Medicine (JAMA Intern Med)
agosto 2016
Volumen 176 nº 8 página(s) 1134-45

Se realizó un estudio de cohortes en 83.349 mujeres participantes en el Nurses’ Health Study (desde julio de 1980 a junio de 2012) y hombres del Health Professionals Follow-up Study (de febrero de 1986 a enero de 2012) que al inicio no tenían enfermedad cardiovascular ni cáncer ni diabetes de tipo 1 o de tipo 2. La ingesta dietética de grasas fue evaluada al inicio y puesta al día cada 2 a 4 años. La información sobre mortalidad se extrajo del registro nacional de defunciones de EEUU y de otras fuentes.

Durante unos 30 años de seguimiento fallecieron más de 33.000 participantes.

La ingesta elevada de grasas saturadas (en sustitución de hidratos de carbono) se asoció a un aumento de 8% de la mortalidad por todas las causas. Análogamente, el consumo elevado de grasas trans se asoció a un aumento de 13% de la mortalidad. Por el contrario, la ingesta elevada de ácidos grasos poliinsaturados se asoció a una reducción de 19% de la mortalidad, y la de monoinsaturados a una reducción de 11%.

Se halló una elevada correlación entre la ingesta de ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos saturados, que los autores atribuyen al hecho que en la dieta occidental las grasas animales son las principales fuentes de ambos tipos de grasa. También se halló una correlación entre ácidos grasos saturados y ácidos grasos trans, porque la hidrogenación parcial da lugar a ambos tipos de compuesto.

Los autores comentan que, de manera coincidente con sus resultados, el aceite de oliva, que es la principal fuente de ácidos grasos monoinsaturados en poblaciones mediterráneas, se ha asociado a una reducción considerable de la mortalidad por todas las causas. El ensayo clínico PREDIMED también demostró que la adición de aceite de oliva y nueces, alimentos que también contienen cantidades elevadas de ácidos grasos monoinsaturados.